Identifican una vulnerabilidad biológica en una de las leucemias infantiles más agresivas
Un equipo científico internacional, liderado por el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC), en Barcelona, y por el Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (GENyO), ha identificado una nueva vulnerabilidad biológica en una de las formas más agresivas de leucemia infantil.
Según ha informado hoy martes el centro de investigación, los resultados de este estudio abren la puerta al desarrollo de futuras estrategias terapéuticas para pacientes con muy pocas opciones de tratamiento.
El estudio, publicado en la revista ‘Blood’, se centra en la leucemia linfoblástica aguda de células B con reordenamientos en el gen KMT2A, un subtipo especialmente agresivo que afecta sobre todo a lactantes y niños de corta edad.
Este tipo de leucemia se asocia a tasas de recaída elevadas y de supervivencia significativamente inferiores a las observadas en otros tipos de leucemias infantiles.
A pesar de que en las últimas décadas se han logrado avances significativos contra esta enfermedad gracias a la quimioterapia, el trasplante hematopoyético y las inmunoterapias actuales, muchos pacientes sufren recaídas para las que siguen existiendo escasas alternativas terapéuticas eficaces.
Bloqueo de proteínas
El trabajo demuestra que la interacción entre dos proteínas presentes en la superficie de las células leucémicas desempeña un papel clave en la capacidad de estas células para expandirse y mantener la enfermedad.
Al bloquear este mecanismo, se ha observado una reducción significativa de la progresión de la leucemia y una mayor eficacia de los tratamientos convencionales en modelos experimentales.
Uno de los aspectos más destacados del estudio es que este efecto se logra utilizando ‘natalizumab’. Se trata de un anticuerpo monoclonal aprobado actualmente para el tratamiento de enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn.
Los resultados sugieren que este medicamento puede ser evaluado en el futuro como una posible estrategia complementaria para pacientes con leucemia de alto riesgo, aprovechando que se trata de un fármaco con una amplia experiencia clínica y un perfil de seguridad bien conocido.
Leucemias agresivas
En este sentido, la investigadora del Instituto Josep Carreras, de GENyO y de la UGR, la doctora María Belén López Millán, explicó que “comprender los mecanismos biológicos que hacen que determinadas leucemias sean especialmente agresivas es esencial para desarrollar tratamientos más eficaces y menos tóxicos”.
De hecho, continuó, “nuestros resultados identifican una nueva vulnerabilidad de esta enfermedad y proporcionan una base sólida para futuras investigaciones”.
El equipo confía en que este descubrimiento contribuya a acelerar el desarrollo de tratamientos más eficaces para pacientes con leucemias de muy alto riesgo.
Además, el autor del estudio y responsable del Programa de Investigación en Neoplasias Hematológicas Pediátricas del Instituto Josep Carreras y del Institut de Recerca Sant Joan de Déu, el doctor Pablo Menéndez, destacó la importancia de la colaboración científica.
En este sentido, aseguró que “el trabajo es un claro ejemplo del impacto que puede tener la colaboración entre centros de excelencia, hospitales, pacientes, familias y organismos financiadores en la generación de conocimiento biomédico con potencial transformador”.
CAB/DR.
Fuente: Agencia Servimedia.