La economía circular, que se basa en minimizar la generación de residuos con medidas para mantener el valor de productos, materiales y recursos durante el mayor tiempo posible, tiene un potencial de reducir un 33% las emisiones de gases de efecto invernadero.
Así se desprende de un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) sobre las interrelaciones entre la economía circular y la mitigación del cambio climático.
El informe, difundido este jueves, se basa en una revisión bibliográfica de resultados recientes de modelos y respalda el Pacto Industrial Limpio 2025 y el Plan de Acción para la Economía Circular 2020 de la UE.
El promedio de los estudios analizados indica que la economía circular podría generar un 33% menos de emisiones de gases que calientan el planeta, con mayores porcentajes en la gestión de residuos (52%) y la construcción (48%), y menores en el transporte y la movilidad (28%), la industria (26%) y la agricultura (26%).
Cambios en la dieta
Los espacios habitables más reducidos, los cambios en la dieta y la movilidad compartida se citan comúnmente como medidas individuales con un alto potencial de mitigación climática.
La economía circular puede reducir la demanda de materias primas primarias a lo largo de la cadena de valor de los productos y, por lo tanto, reducir las emisiones asociadas con su extracción y procesamiento.
Ello puede ocurrir antes de su uso (con medidas como el diseño circular y la selección de materiales sostenibles), durante el uso (reparaciones, renovaciones o uso compartido) o después de la utilización (reciclaje y conservación).
En conjunto, estas medidas pueden reducir significativamente las emisiones derivadas de la extracción y el procesamiento de materias primas, que representan alrededor del 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
CAB/DR.
Fuente: Agencia Servimedia