Investigadores desarrollan nuevo modelo para mejorar la eficiencia energética de los edificios.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Valladolid ha desarrollado un nuevo modelo estadístico capaz de detectar anomalías y proponer mejoras en la eficiencia energética de los edificios.

La tecnología desarrollada, que ha sido probada con éxito en varios hospitales públicos de Castilla y León, tiene como fin último ofrecer a las autoridades información objetiva para apoyar las decisiones en torno al control del consumo de energía.

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El modelo diseñado analiza dos tipos de parámetros relacionados con el consumo energético, unos de carácter constructivo (por ejemplo los metros cuadrados totales del edificio, la superficie que requiere refrigeración, el número de camas, quirófanos o paritorios), y otros referentes a la actividad propia del hospital (número de consultas especializadas que se realizan, consultas de urgencia, las camas ocupadas, el número de intervenciones quirúrgicas o el número de pruebas médicas que se practica), variables a las que también se suma la temperatura.

“Incluimos toda la información que somos capaces de obtener de los hospitales y desarrollamos un modelo de consumo de energía eléctrica a partir de técnicas estadísticas. También definimos un índice de eficiencia que permite al administrador controlar y supervisar la evolución de las instalaciones y detectar posibles desviaciones, han explicado Ángel Luis Zorita y Óscar Duque, dos de los investigadores de este trabajo.

El equipo continúa trabajando sobre este modelo y, además, ha desarrollado una aplicación en la que se monitorizan estos parámetros en tiempo real.

Conociendo los consumos de forma sistematizada, “se genera conocimiento útil a la hora de determinar dónde invertir para mejorar la eficiencia energética, por ejemplo, si es necesario implementar medidas de sustitución y control de la iluminación”, subrayan los expertos.

Los investigadores han indicado que la metodología diseñada puede aplicarse a otros conjuntos de edificios no residenciales, como fábricas, centros educativos o edificios de la Universidad.

Hemos conocido esta interesante información a través de la agencia de noticias Sinc.