El Museo Arqueológico Nacional acoge dos grupos escultóricos de época romana expoliados y recuperados por la Policía Nacional

Las esculturas romanas representan a dos niñas de corta edad persiguiendo sendas perdices

Se trata de un conjunto único que podría estar valorado en varios millones de euros

  • Las piezas expoliadas, datadas entre los siglos I y II C., destacan por su singularidad, notable calidad, estado de conservación e iconografía.
  • El conjunto se ha depositado en el Museo Arqueológico Nacional tras su regreso a España desde el extranjero.

El Museo Arqueológico Nacional (MAN), museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura, en colaboración con la Policía Nacional ha acogido el pasado viernes 9 de enero la presentación de dos grupos escultóricos de bronce datados entre los siglos I y II d.C. que salieron ilegalmente del país hace más de una década.

Las piezas, de época romana altoimperial y de gran singularidad y calidad, habrían sido expoliadas de un yacimiento del sur de la península entre los años 2007 y 2008 y subastadas, posteriormente, en 2012 tras ser blanqueado su origen y procedencia ilegal.

Las esculturas han sido entregadas al Ministerio de Cultura en un acto celebrado en el Museo Arqueológico Nacional, que ha contado con la presencia de responsables de la Policía Nacional y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura.

 

Se trata de una pareja de grupos escultóricos excepcional por su iconografía, al representar dos niñas de corta edad persiguiendo sendas perdices, una escena poco habitual en la escultura romana conservada hasta la actualidad.

 

Las esculturas romanas representan a dos niñas de corta edad persiguiendo sendas perdices

 

A la dificultad de que una escultura romana de bronce haya llegado hasta nuestros días se le suma lo excepcional de que se conserve una pareja escultórica completa, con sus bases de metal incluidas.

Las esculturas romanas representan a dos niñas de corta edad persiguiendo sendas perdices

 

La investigación policial para conseguir el retorno de los bronces al patrimonio cultural español ha contado con la colaboración de la embajada española en Suiza, el apoyo del Ministerio de Cultura a través de la Subdirección de Registros y Documentación del Patrimonio Histórico y del Museo Arqueológico Nacional, así como del departamento de Aduanas de la AEAT.

Este acto se enmarca en la colaboración continua entre ministerios, especialmente del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, con el apoyo relevante de centros como el MAN, y las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes del patrimonio cultural.

 

Investigación de la Brigada de Patrimonio Histórico para recuperar las esculturas romanas

El coleccionista estadounidense que las adquirió de buena fe, una vez tuvo conocimiento de que su origen era un expolio arqueológico, decidió cederlas de manera irrevocable y gratuita al Estado español.

La investigación se inició por parte de la Brigada de Patrimonio Histórico tras tener conocimiento de una información relativa al hallazgo, entre los años 2007 y 2008, de varias piezas romanas de bronce de gran relevancia que habían permanecido enterradas en tierras de labor, sin determinar con exactitud su ubicación dentro de la geografía española.

A finales de 2023 se inició una compleja investigación tras detectarse diversas publicaciones en la prensa suiza relacionadas con un procedimiento judicial abierto en Suiza, en cuyo trasfondo figuraba la adquisición de las esculturas romanas investigadas.

Los artículos publicados hablaban de que un ciudadano español había interpuesto una denuncia contra varias personas. Argumentaba que los denunciados se habían llevado unos diez años antes, las referidas esculturas de su propiedad para restaurarlas, si bien ni le habían sido devueltas ni había recibido compensación económica alguna.

En los artículos referidos, la prensa se hacía eco especialmente de dos de los denunciados por el español: un ciudadano suizo de 51 años y un ciudadano italiano de 80, ya conocido por la Brigada de Patrimonio Histórico por su relación con otros casos de tráfico de bienes culturales.

Según manifestó, al ver las piezas los denunciados le habrían propuesto llevar a cabo una restauración y llegaron a un acuerdo verbal para que las esculturas fueran trasladadas a Reino Unido y posteriormente a Suiza, todo de manera ilegal y cometiendo un delito de contrabando, dado que su origen era un expolio arqueológico delictivo.

Una vez restauradas, los “socios” del español se percataron de que estaban ante un conjunto único que podría estar valorado en varios millones de euros y decidieron cerrar un trato con el denunciante para llevar a cabo la venta y repartirse los beneficios de la misma.

Las esculturas romanas recuperadas son un conjunto único que podría estar valorado en varios millones de euros

 

Fue el ciudadano suizo el encargado de darle un origen lícito a las esculturas presentando diversa documentación para tratar de acreditar el origen suizo de las mismas. Según él, las piezas pertenecían a un coleccionista que se las regaló a su abuelo, versión que pudo ser desacreditada en el juicio, al presentar el español varias fotografías de las piezas en el interior de su domicilio antes de que fueran restauradas.

Los investigadores identificaron al español denunciante y, tras llevar a cabo diversas gestiones en su entorno, se recabaron nuevos datos que acreditaban que las esculturas no habían pertenecido a su familia desde hacía décadas, sino que habían sido expoliadas de algún yacimiento de nuestra geografía.

Los investigadores sitúan el expolio de las esculturas en torno a 2007, por lo que el hecho de que la denuncia se interpusiera diez años más tarde, probablemente fue con el fin de que hubieran prescrito todos los delitos.

Las esculturas romanas representan a dos niñas de corta edad persiguiendo sendas perdices

Pese a ello, la investigación continuó con el objetivo de localizar las esculturas y, puesto que la última evidencia estaba en Estados Unidos, se solicitó la colaboración de Homeland Security Investigations, a través de la embajada de Estados Unidos en Madrid, lo que permitió finalmente contactar con la persona propietaria de las esculturas, que las había adquirido de buena fe a través de una casa de subastas en el año 2012.

Tras las gestiones de la Brigada de Patrimonio Histórico con el propietario, una vez tuvo conocimiento del origen ilegal de los excepcionales bronces, decidió cederlos de manera irrevocable y gratuita al Estado español.

Finalmente, el pasado día 20 de diciembre, las esculturas romanas llegaron al Aeropuerto de Madrid-Barajas desde Estados Unidos vía Frankfurt, por lo que se recabó la colaboración de la Comisaría del Aeropuerto y posteriormente fueron depositadas en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid.

 

CAB/DR.