El Instituto de Astrofísica de Canarias descubre una “nueva supertierra” en un sistema planetario cercano
Amplía a tres los planetas conocidos del sistema HD 176986 tras años de observaciones, reforzando el papel clave de los telescopios canarios en el descubrimiento de mundos difíciles de detectar
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) reveló este jueves que ha descubierto una “nueva supertierra” orbitando una estrella enana situada a unos 91 años luz de la Tierra. Este hallazgo «amplía a tres el número de planetas conocidos en este sistema planetario» y confirma «el valor de las campañas de observación prolongadas para detectar mundos pequeños», según detalló este centro dependiente del Ministerio de Ciencia.
Por su tamaño y masa, este «pequeño mundo» se clasifica dentro de la categoría de las llamadas “supertierras”, un tipo de planeta más masivo que la Tierra pero considerablemente más pequeño que los «gigantes gaseosos».
Solo se conocen “una docena de planetas con períodos orbitales superiores a 50 días y masas inferiores a siete veces la de la Tierra”, según destacó el IAC, que subrayó que “este tipo de mundos resulta especialmente difícil de detectar”.
El nuevo planeta, denominado ‘HD 176986‘, tiene una masa mínima inferior a siete veces la terrestre y completa una órbita alrededor de su estrella (un ‘año’) cada 61,4 días, siguiendo una trayectoria más amplia que la del planeta interior del sistema.
La estrella, ligeramente más pequeña que el Sol, ya era conocida por albergar dos planetas descubiertos en 2018 con períodos de 6,5 y 16,8 días, añadió el IAC.
El estudio, publicado en la revista ‘Astronomy and Astrophysics‘, refuerza «la relevancia de las campañas científicas de larga duración y de la cooperación internacional para detectar y caracterizar mundos» que, por sus propiedades, se encuentran «entre los más difíciles de identificar fuera del sistema solar».
El planeta fue descubierto con el método de velocidad radial (RV), que mide el movimiento de la estrella inducido por la atracción gravitatoria de los planetas que orbitan a su alrededor.
Para ello, se recopilaron más de 350 noches de observaciones con espectrógrafos instalados en Chile, en los observatotios de La Silla y de Paranal y, especialmente desde el Telescopio Nazionale Galileo del Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma (Canarias).
En la zona habitable de la estrella, el estudio «es sensible a planetas con masas entre cinco y diez veces la terrestre, aunque no puede descartar la presencia de planetas del tamaño de la Tierra debido a limitaciones instrumentales», concluyó el informe.
Observaciones de La Palma
El investigador del IAC y coautor del estudio Rafael Rebolo López destacó que “nuestras instalaciones para observaciones en La Palma han vuelto a demostrar su importancia fundamental para nuevos descubrimientos científicos”.
El IAC explicó que “la principal razón” de la dificultad para identificar estos planetas es que “los planetas pequeños y lejanos de su estrella producen señales muy débiles, que requieren un gran número de observaciones y un seguimiento prolongado para poder identificarse con fiabilidad”.
En este caso, el análisis permitió confirmar que la señal detectada «tenía naturaleza planetaria y no estaba relacionada con la actividad estelar».
«Seguimos observando la estrella durante años con instrumentos de última generación, y fue muy gratificante cuando, al reunir todas las observaciones, apareció la señal del tercer planeta”, comentó el primer autor del estudio y estudiante de doctorado en el IAC, Nicola Nari.
Por su parte, el investigador del IAC y segundo autor del artículo, Alejandro Suárez Mascareño, subrayó que “no se han detectado muchas supertierras alrededor de enanas K con períodos orbitales superiores a 50 días” y añadió que “solo un estudio específico de larga duración puede resolver sus señales de órbita amplia y baja amplitud”.
Asimismo, el coordinador de la investigación en el IAC y coautor, Jonay I. González Hernández, indicó que “seguimos observando el objetivo y, al final, la señal apareció”.
“Realizamos diferentes pruebas para descartar un origen relacionado con la actividad estelar. El planeta superó todas ellas”, concluyó el estudiante de doctorado del IAC y coautor Atanas K. Stefanov.
CAB/DR.
Fuente: Agencia Servimedia.



