La humanidad consiguió aterrizar por primera vez una nave no tripulada en un cometa.

Después de más de diez años, el módulo Philae de Rosetta aterrizó por fin en el cometa 67P.

Una de las buenas noticias de esta semana ha sido la comunicada el miércoles por la Agencia Espacial Europea, que confirmó que el ‘aterrizador’ Philae, tras desprenderse de la sonda Rosetta, se posó con éxito en la superficie del cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko.

Ilustración de Philae separándose de Rosetta y descendiendo al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. / ESA-ATG medialab

Ilustración de Philae separándose de Rosetta y descendiendo al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. / ESA-ATG medialab

La misión Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA) aterrizó su robot Philae en un cometa, la primera vez en la historia que se logra una hazaña así. Después de una tensa espera durante el descenso de siete horas a la superficie del cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la señal que confirmó el éxito del aterrizaje llegó a la Tierra a las 17:03h del miércoles 12 de noviembre de 2014 (hora peninsular española).

En realidad el acontecimiento del ‘acometizaje‘ se produjo media hora antes del anuncio, pero como las señales de radio tardan 28 minutos y 20 segundos en recorrer los más de 500 millones de kilómetros que separan la Tierra del transmisor de Rosetta, a donde llegan los datos de Philae, los científicos tuvieron que contener la emoción durante un tiempo.

La confirmación del ‘cometizaje’ fue transmitida a través del orbitador Rosetta a la Tierra y llegó simultáneamente a la estación terrestre de la ESA en Malargüe, Argentina, y la estación que tiene la NASA en Robledo de Chavela, en Madrid.

La señal fue confirmada de inmediato en el Centro de Operaciones Espaciales de la ESA (ESOC) en Darmstadt y el Centro de Control del lander o ‘aterrizador’ (DLR) en Colonia, ambos en Alemania. Los primeros datos de los instrumentos también se transmitieron al Centro de Navegación, Operaciones y Ciencia de Philae de la Agencia Espacial CNES de Francia en Toulouse.

Imagen real de Philae abandonando Rosetta para dirigirse a la superficie del cometa 67P/ ESA

Imagen real de Philae abandonando Rosetta para dirigirse a la superficie del cometa 67P/ ESA

“Nuestra ambiciosa misión Rosetta se ha asegurado un lugar en la historia; no sólo es la primera en encontrarse y orbitar un cometa, sino también la primera en poner un módulo de aterrizaje a la superficie de un cometa”, señala Jean-Jacques Dordain, director General de la ESA.

“Después de más de 10 años viajando por el espacio, ahora estamos haciendo el mejor análisis científico de uno de los más antiguos restos de nuestro sistema solar”, añade Álvaro Giménez, director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA.

Vídeo: “Philae’s journey” by Vangelis –

[youtuber youtube=’http://www.youtube.com/watch?v=W8bVOGN9jSg’]

Por su parte, Stephan Ulamec, coordinador del lander desde el centro alemán DLR, adelantaba: “En las próximas horas vamos a conocer exactamente dónde y cómo hemos aterrizado, y vamos a empezar a obtener tanta ciencia como nos sea posible de la superficie de este mundo fascinante”. De hecho los instrumentos del robos han empezado a recoger y transmitir datos desde que comenzó su descenso.

El lugar de aterrizaje, llamado Agilkia, se encuentra en la cabeza de este cometa de doble lóbulo y fue elegido sólo seis semanas después de la llegada de la sonda, que envió las imágenes y los datos recogidos a entre 30 y 100 km del objeto. Las fotografías pronto revelaron que 67P está lleno de rocas, acantilados y precipicios , así como pozos, con chorros de gas y polvo que fluyen desde la superficie.

La sonda Rosetta fue lanzada el 2 de marzo de 2004 y viajó 6.400 millones de kilómetros a través del sistema solar antes de llegar el 6 de agosto de 2014 alrededor de este cometa, al que seguirá a lo largo de todo el año que viene.

Primeras imágenes del cometa captadas por Philae.

La sonda Rosetta ha retransmitido a la Tierra las imágenes que su módulo de aterrizaje Philae captó este miércoles mientras bajaba al cometa 67P/CG. El descenso duró siete horas y culminó con éxito, aunque los científicos de la Agencia Espacial Europea estudian ahora las consecuencias de que no se dispararan los arpones de anclaje de la nave.

La imagen siguiente fue tomada por la cámara ROLIS, un instrumento que estudiará la textura y microestructura de la superficie del cometa. La imagen se sacó a una distancia de unos 3 kilómetros, y el lugar de aterrizaje se captó con una resolución de aproximadamente 3 metros por píxel.

Imagen del cometa 67P/CG tomada por el instrumento ROLIS de Philae mientras bajaba. / ESA

Imagen del cometa 67P/CG tomada por el instrumento ROLIS de Philae mientras bajaba. / ESA

Prueba gráfica del primer aterrizaje de Philae sobre el cometa.

Hoy se han publicado además las primeras imágenes que prueban el aterrizaje de Philae sobre el planeta. Son imágenes pixeladas, pero la Agencia Espacial Europea (ESA) ha facilitado dos instantáneas captadas por la cámara de navegación NAVCAM de la sonda Rosetta que confirman que el módulo de aterrizaje Philae tocó la superficie del cometa 67P/CG muy cerca de donde estaba previsto.

La primera imagen se tomó a las 15:30:32 (horario GMT) del miércoles 12 de noviembre, cuando Philae se encontraba a unos 250 m del cometa. Luego el módulo tocó el suelo a las 15:34:06, y 1 minuto y 26 segundos después (a las 15:35:32) se captó la segunda fotografía.

Entre los dos frames se observa como aparece una mancha oscura, que los científicos de la ESA interpretan como una prueba de que el módulo de aterrizaje tocó el cometa por primera vez en ese lugar, posiblemente levantando una nube de polvo tras el impacto.

Prueba gráfica del primer aterrizaje de Philae sobre el cometa. ESA/Rosetta/NAVCAM.

Prueba gráfica del primer aterrizaje de Philae sobre el cometa. ESA/Rosetta/NAVCAM.

La sonda ‘se echó a dormir’ al quedarse sin batería.

Las imágenes fueron tomadas a una distancia de unos 15 km de la superficie, ofreciendo una escala aproximada de 1,3 m por píxel. La mancha oscura se sitúa a menos de 10 m del punto de aterrizaje calculado, pero desgraciadamente no se dispararon los arpones de anclaje y la nave rebotó hacia otro lugar todavía no identificado. Se trata de una zona donde la falta de iluminación impide recargar las baterías con los paneles solares, lo que ha obligado a hibernar Philae tras el envío de sus primeros datos.

El módulo Philae se ha “echado a dormir” sobre la superficie del asteroide por falta de batería, sin que se sepa si podrá volver a despertar ni cuándo. “Con sus baterías agotadas y sin suficiente luz solar para recargarlas, Philae ha entrado en “modo reposo” para un silencio potencialmente largo”, explicó la Agencia Espacial Europea (ESA).

Antes de entrar en este estado, que implica que todos sus instrumentos y la mayoría de sus sistemas están apagados, el módulo pudo transmitir valiosos datos científicos sobre el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko, según explicó a través del blog de la misión Rosetta su responsable, Stefan Ulamec. Consideró que el aparato se he desempeñado “magníficamente bajo duras condiciones”, por lo que se mostró “orgulloso del increíble éxito científico” que ha supuesto.

Fuente: sinc.