Prohíben las perforaciones en las zonas estadounidenses y canadienses del Ártico.

  • Más de 8 millones de personas se han unido al movimiento #SalvaElÁrtico de Greenpeace que reclama un Santuario en el Ártico.
  • Tan solo en aguas estadounidenses, se creará un espacio protegido de 46 millones de hectáreas, equivalente a casi la superficie de España.
  • Trump tendría que invalidar una ley de 1953 para deshacer el acuerdo.
  • 2016 ya es el año más cálido de la historia y para mitigar el cambio climático es imprescindible no extraer ni quemar más combustibles fósiles.

El Presidente saliente de los Estados Unidos, Obama y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, dieron un paso adelante la semana pasada con el fin de retirar permanentemente la autorización a la búsqueda de petróleo y gas en alta mar en gran parte del océano Ártico y en áreas del océano Atlántico, según informa Greenpeace, lo que supone una buena noticia para el medio-ambiente, ya que tan sólo en aguas estadounidenses se cancelan los planes de búsqueda de gas y petróleo en los mares de Chukchi y de Beaufort.

Para tomar esta decisión, el presidente de EE. UU. ha aplicado una disposición de una ley de 1953, la Ley de Plataforma Continental Exterior, que confiere la potestad al presidente para bloquear de forma indefinida perforaciones petroleras y gasísticas en algunas aguas controladas por el Gobierno federal estadounidense.

Esta ley no incluye ninguna provisión para que la decisión pueda ser revocada por presidentes futuros y, de hecho, ningún presidente lo ha hecho hasta el momento. Si Donald Trump quisiera dar marcha atrás, tendría que tratar que el Congreso aprobase un nuevo proyecto legislativo que, de manera explícita, volviera a poner estas áreas en juego para la perforación de petróleo y gas. Para ello, debería pasar una serie de complicados pasos y en primera instancia superar las tácticas dilatorias del Senado.

«Esta decisión tiene una repercusión increíble para los habitantes del Ártico y para todo el planeta. La explotación petrolífera es una seria amenaza para la región y la ciencia es clara, si queremos cumplir los compromisos de lucha contra el cambio climático de París y evitar un calentamiento que no supere los 1,5 ºC el petróleo del Ártico debe permanecer en el subsuelo», ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña Salvar El Ártico de Greenpeace.

Campaña para salvar el Ártico.

Greenpeace considera la decisión una victoria de los más ocho millones de personas que se han unido a la campaña para salvar el Ártico, #SalvaelÁrtico, que reclamaban el fin de las prospecciones petrolíferas en la zona. No obstante, cabe destacar que aún quedan aguas árticas dentro de las zonas económicas exclusivas de Noruega o Rusia que tienen licencias de exploración y explotación concedidas a varias multinacionales del petróleo y el gas.

Uno de los gestos más impactantes de esta campaña fue el del pianista y compositor Ludovico Einaudi tocando el piano en el océano Ártico, a donde se trasladó en junio y con un gran piano de cola que tocó sobre una plataforma flotante frente al glaciar Wahlenbergbreen (en Svalbard, Noruega), e interpretó una pieza original creada para este momento.

Esta noticia se produce cuando acaba de reconocerse 2016 como el año más caluroso desde que se tienen datos, y también en el marco de la entrada en vigor el pasado mes de noviembre del Acuerdo de París, que destaca el fin de la era de la combustibles fósiles. Las regiones polares son las que más rápida e intensamente se están calentando y resulta vital para mitigar el cambio climático no extraer ni quemar más combustibles fósiles.

No obstante, Greenpeace recuerda que un plan ambicioso como el acordado por Estados Unidos y Canadá requiere continuidad y firmeza para superar la peligrosa brecha que existe entre la reducción de emisiones necesaria para no superar el 1,5º C y los compromisos asumidos hasta el momento por los países.