Eckhart Tolle nos enseña el Poder del Ahora en este sencillo y breve vídeo que recomendamos a tod@s nuestr@s lectores:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=JL3t4fl_ttg[/youtube]

http://www.youtube.com/watch?v=JL3t4fl_ttg

Sobre Eckhart Tolle y El Poder del Ahora

Eckhart TolleEckhart Tolle es uno de los grandes maestros de la actualidad. De origen Alemán, pasó su adolescencia en España y luego viajó a Inglaterra y a los 29 años, cuando era profesor universitario y padecía una grave depresión, experimentó lo que él considera una transformación espiritual que marcó el principio de su labor como consejero y maestro espiritual.
Tolle comprendió que nuestra mente puede sernos de gran ayuda, sí, pero que a menudo es también nuestro mayor enemigo. Ese parloteo mental que en mayor o menor grado padecemos todos, nos encadena al pasado y nos proyecta al futuro, alejándonos de lo único que realmente existe: el presente. ¿O acaso no es cierto que pasamos gran parte de nuestras vidas arrepintiéndonos de los errores del pasado y, especialmente, preocupándonos por la incertidumbre del futuro?
En su Libro, El poder del ahora, enfatiza la importancia de ser consciente del momento presente para no perderse en los pensamientos. En su opinión, el presente es la puerta de acceso a una elevada sensación de paz. Afirma que “Ser Ahora” conlleva una conciencia que está más allá de la mente, una conciencia que ayuda a trascender el “cuerpo del dolor” que es creado por la identificación con la mente y el ego.
En el libro, expone la idea del error que cometemos todos cuando nos identificamos con nuestra mente. Ella nos engaña, convenciéndonos de que somos las etiquetas que desde niños hemos metabolizado: “Soy listo/tonto, guapo/feo, alto/bajo… Soy como mi padre/madre/abuelo/abuela…”. Miles de etiquetas que nos han adherido y conforman nuestra segunda piel, lo que llamamos “nuestra identidad”: una especie de costra que llevamos siempre con nosotros. Pero esa costra que nos condiciona, y de qué manera, puede y debe ser arrancada, cuando descubres que tú no eres tu mente.