Defienden el uso de una moneda local en el municipio malagueño de Coín para enriquecerlo

El movimiento “Coín en Transición” pretende generar una riqueza “que se queda en el pueblo” y recuperar la tradición de los trueques.

Ya hay unas cien personas adheridas a esta red de apoyo, en la que se intercambian productos y servicios de diversa índole, el único límite de esta moneda local es que cada persona puede enriquecerse en un máximo de 200 coínes.

Coín en Transición

El uso de una moneda local en el municipio malagueño de Coín —el “Coín”— ha permitido, según sus impulsores, generar una riqueza “que se queda en el pueblo” y recuperar la tradición de los trueques, entendidos de una forma más compleja al hacerse no solo con productos, sino también con servicios.

El uso de esta moneda ha sido puesto en marcha por el movimiento ciudadano Coín en Transición para regular los intercambios y aumentar su complejidad al mezclar productos, tiempo y trabajo.

Según ha informado el secretario de la Asociación de Productores de “Coín en Transición”, Ildefonso Hernández, el movimiento ha creado unas páginas amarillas con lo que se ofrece, que va desde productos hortofrutícolas a diseño de páginas web, trabajos de pintura, albañilería, carpintería o cuidado de niños.

Esta moneda no excluye la posibilidad de que se continúe haciendo el simple trueque de tomates por pepinos o una hora de clases particulares por otra de clases de caballo, sino que permite que estas transacciones se lleven a cabo con la moneda local y que cada uno decida para qué y cuándo usarla.

Esta moneda no timbrada se usa fundamentalmente en establecimientos del municipio donde sus propietarios trabajan de forma autónoma, en mercados locales o entre personas del pueblo que ofrecen bienes de todo tipo.

Hernández ha señalado que hay unas cien personas adheridas a esta red de apoyo e intercambio mutuo y ha indicado que no es necesario ser propietario como se entiende tradicionalmente para formar parte de ella porque según este representante “todos podemos ofrecer algo y todos somos productores aunque solo hay que descubrir de qué”.

Una filosofía de vida

Este movimiento ciudadano es una filosofía de vida que ya se ha puesto en marcha en más de 500 ciudades para promover la sostenibilidad, la economía social y la protección del medio ambiente.

El único límite de esta moneda es que cada persona puede enriquecerse en un máximo de 200 coínes o por el contrario, deber un máximo de 200.

Una de las iniciativas claves de este movimiento ciudadano es un mercadillo local “transicionista” de productos hortofrutícolas para promocionar la vuelta a la agricultura y regresar “a los orígenes”, según Hernández.

En este mercado, que se organiza los viernes, se intercambian frutas y verduras con la moneda local y además se pretende incentivar el uso de tierras agrícolas que se encuentran en desuso para que los que las cultiven formen parte de este movimiento.

El movimiento “Coín en Transición” también ha logrado participar en el mercadillo local de los domingos desde el pasado mes de abril con unos treinta puestos de frutas, verduras u objetos hechos a mano.

En este mercado utilizan el euro y aunque no todos los que participan en él forman parte del movimiento, el 100% de lo que se vende ha sido producido en Coín, por lo que es una formar de hacer que su filosofía de vida llegue a más ciudadanos y promover la economía sostenible en el municipio.

Más información en: coinentransicion.com.