Preciosa Historia de Amor… Hasta el Final.

Tras 83 años de matrimonio, marido y mujer fallecen con tres días de diferencia.

Tenían 101 y 100 años. A sus espaldas, toda la vida juntos, enamorados y felices. “Soy muy afortunado, me casé con la mujer más bella”, recordaba.

Max y LaVere Robinson en su juventud

Max y LaVere Robinson en su juventud

“Toda una vida juntos”. Así se podría resumir literalmente la historia que hoy contamos en Cuentamealgobueno de Max y LaVere Robinson, quienes estuvieron casados durante 83 años, hasta que él falleció el pasado 26 de agosto. Tan sólo tres días después se despedía también ella.

Ambos sobrepasaron la “barrera de los cien”, –100 ella y 101 años él- y todo su entorno atestigua que lo hicieron estando enamorados como el primer día hasta el final.

La historia de esta entrañable pareja comenzó con un acto de locura, ya que antes de la década de los 30, ambos, Max y LaVere, decidieron contraer matrimonio en secreto, y así lo hicieron el 1 de noviembre de 1929, con tan solo 17 años. Después de celebrar su matrimonio, fue cuando se lo contaron a sus respectivos padres.

Vida dedicada a su familia.

La trabajadora pareja, durante sus 83 años de matrimonio, desde luego no se aburrió, ya que pusieron en marcha un negocio de alimentación, una oficina inmobiliaria y una compañía de seguros. Y el resto del tiempo, lo dedicaron a cuidar a su familia, compuesta por tres hijos, diez nietos, 27 bisnietos y dos tataranietos.

Max y LaVere se dedicaron con cuerpo y alma a su familia, Goeas, una de sus nietas recuerda a la prensa: “Deben de haber tenido siempre un nieto que pasara la noche en su casa”. La pareja llevaba a los niños en su auto-caravana a las playas de California, como Santa Cruz y Pismo Beach.

Devoción hacia su pareja.

Max se vio afectado de Alzheimer al final de su vida; no obstante, nunca se olvidó de su mujer. “Definitivamente sabía quién era ella. La buscaba cada noche para darle un beso”, recuerda su nieta.

En el centésimo cumpleaños de LaVere, que celebraron juntos en septiembre del año pasado, Max alababa profundamente a su esposa, como recuerda Goeas: “Él sencillamente no podía parar de hablar de ella”.

Max y LaVere Robinson en sus últimos años... amor como el primer día

Max y LaVere Robinson en sus últimos años… amor como el primer día

“Soy muy afortunado, me casé con la más bella mujer en el mundo, y ha sido una gran compañera”, decía al recordar su vida juntos. Max había sufrido recientemente una caída, aunque la familia no imaginaba que fuera a fallecer en un futuro próximo. Pero se sorprendió aún más cuando LaVere falleció tres días más tarde.

Su nieta recuerda el consejo que LaVere daba a las parejas: “mucha paciencia, mucha comprensión y mucha comunicación”.

Fuente: National Review Online (sitio en inglés)

LaVere’s relationship advice for couples, as Goeas recalls, involved urging “a lot of patience, a lot of understanding, a lot of communication.”