¿Y si la cura para muchos de tus males fuera simplemente irte a a la cama?

Frecuentemente se habla de lo perjudicial que es la falta de sueño, pero pocas veces se habla del lado positivo de la ecuación, los beneficios que trae el dormir bien.

A lo mejor no va a curar el cáncer o salvarte de un ataque al corazón, pero dormir lo suficiente puede ser justo lo que se necesita para darle la vuelta a la tortilla a numerosos problemas de salud y prevenir muchos otros.

Nap Time - Foto de Matt Stratton

Nap Time – Foto de Matt Stratton

Evitar el Aumento de Peso.

Cuando descansamos bien, no tenemos que depender de calorías extras para tener energía adicional. Un nuevo estudio ha demostrado que los niños que duermen más consumen menos calorías y que los adultos bien descansados suelen comer porciones más pequeñas que los que están más privados de sueño.

Además, las personas que duermen lo suficiente también suelen tomar decisiones más inteligentes sobre los alimentos a ingerir. Otro estudio encontró que después de una noche de poco sueño, era más probable que la gente apostara por bocadillos altos en calorías y comida basura que cuando estaban descansados​​.

Irse a la cama y levantarse a la misma hora todos los días incluso se ha relacionado con tener menos grasa corporal. En un estudio reciente, los investigadores encontraron que las mujeres jóvenes y sanas que varían la hora de despertarse y acostarse menos de 60 minutos y que duermen entre ocho horas y ocho y media cada noche, tenían los índices de grasa corporal más bajos.

Reducir el Riesgo de Diabetes.

La privación del sueño hace que tengamos mayor antojo de alimentos azucarados o grasos, lo que está vinculado a la aparición de diabetes tipo 2. Un estudio de 2012 encontró que escatimar sueño entorpece significativamente la forma en que las células de grasa responden a la insulina.

De hecho, después de cuatro noches de privación del sueño, la sensibilidad global a la insulina de los participantes se redujo un 16 por ciento, y la sensibilidad a la insulina de sus células de grasa se redujo en un 30 por ciento, colocándoles en un rango normalmente observado en personas que son obesas o que tienen diabetes . Conseguir el sueño adecuado puede ayudar a mitigar este “envejecimiento metabólico”.

Aumentar la Libido.

Tanto los hombres como las mujeres dicen sentirse menos interesado en el sexo cuando están privados de sueño, ha informado WebMD.

No tener ánimo no es sólo una consecuencia de estar cansado, puede ser hormonal: una serie de estudios han investigado la relación entre el sueño y la testosterona en los hombres, encontrando que la falta de sueño disminuye la testosterona, y que el total de sueño de un hombre suele ser directamente proporcional a sus niveles de testosterona por la mañana.

Mejorar la Memoria.

Al recortar las siestas o periodos breves de sueño durante el día, estamos limitando el tiempo que pasamos en una de las etapas más intrigantes de sueño, movimientos oculares rápidos o sueño MOR. El sueño alterna ciclos REM y no REM durante toda la noche, pero el más largo período de sueño REM se produce más cerca el momento de despertar.

El sueño REM es la fase más estrechamente vinculada a la mejora del aprendizaje y la memoria. Aunque sólo sea una siesta rápida parece tener un efecto positivo sobre la memoria, el aprendizaje, la concentración y el estado de alerta – prueba de ello es que que sólo un poco más de sueño permite continuar conduciendo por más tiempo.

Prevenir Resfriados.

¿No puedes parar de estornudar? En lugar de ir a la farmacia o ponerte hasta arriba de Vitamina C, plantéate algo tan sencillo como antiguo: vete a la cama.

Según un estudio realizado en el año 2009, las personas que duermen ocho horas o más son casi tres veces menos propensos a refriarse que los que duermen menos de siete horas cada noche.

Reducir el riesgo de Ictus.

En este caso, no es tan simple la relación entre dormir más y reducir el riesgo de Ictus, sin embargo, un estudio publicado en 2012 demostró que aquellas personas que duermen menos de séis horas al día, tienen cuatro veces más posibilidades de padecer los síntomas del ictus.

Reducir el riesgo de padecer cáncer.

La relación entre el sueño y el cáncer es también compleja. Un estudio de 2010 demostró que entre las personas a las que se les detectó cáncer colorrectal, eran más propensas a dormir un promedio de menos de seis horas de sueño cada día.

Otro estudio de 2012 encontró que las mujeres con cáncer de mama que tomaban seis o menos horas de sueño por noche, tenían un mayor riesgo de padecer cáncer recurrente y más agresivo. “Una intervención eficaz para aumentar la duración del sueño y mejorar la calidad del mismo, podría ser una vía poco apreciada para la reducción del riesgo”, afirmó el investigador del estudio el Dr. Li Li en un comunicado.

Fuente: HuffPost.