La conversación de “Yasha” y “Yana”.

Investigadores de la Reserva Natural de Karadag, en Feodosia, Ucrania, han conseguido grabar a dos delfines manteniendo una conversación como si se tratara de dos seres humanos.

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Para ello, se colocó un micrófono acuático (hidrófono) oculto que consiguió grabar la conversación que mantenían “Yasha” y “Yana”, cuando estaban situados a un metro de distancia el uno del otro.

La forma en que ambos se comunicaban era parecida a como los humanos entablamos las conversaciones de forma civilizada: un delfín emitía un ruido (“click”, uno de los tipos sonidos que utilizan para comunicarse) y el otro esperaba su turno sin interrumpirle para replicarle con una serie de sonidos similares.

Se trata de de la primera conversación entre delfines que ha sido registrada, según asegura el investigador Vyacheslav Ryabov, autor principal de este estudio publicado en la revista Physics and Mathematics y titulado «El estudio de las señales acústicas y el supuesto lenguaje oral de los delfines».

«Cada sonido que producía uno de los delfines era diferente al del otro, tanto por aparición en el tiempo como por el conjunto de componentes espectrales en el dominio de la frecuencia», explicaba el científico al diario británico The Telegraph, tras analizar los sonidos.

Equema de cómo estaban colocados los delfines Yasha y Yana durante su conversación.

Equema de cómo estaban colocados los delfines Yasha y Yana durante su conversación.e

Aunque aún estamos lejos de descifrar el significado del lenguaje oral de los delfines, a partir de la conversación que han capturado, Ryabov cre que «podemos suponer que cada pulso representa un fonema o una palabra de la lengua hablada de los delfines. El análisis de numerosos impulsos registrados en nuestros experimentos demostró que los delfines se turnaron en la producción de frases y no se interrumpieron entre sí, lo que da razón para creer que cada uno de los delfines escucharon a los pulsos del otro antes de producir el suyo propio».

Este lenguaje exhibe todas las características de diseño presentes en el idioma que se habla humana, lo que indica un alto nivel de inteligencia y de conciencia de los delfines, y su lengua «se puede considerar aparentemente un lenguaje hablado muy desarrollado, similar al lenguaje humano», explica el científico.

“Yasha” y “Yana” son dos delfines mulares (Tursiops truncatus) de la subespecie del Mar Negro y su comportamiento está siendo estudiado para entender mejor la compleja forma en la que se comunica esta asombrosa especie animal.