Hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial Sin Tabaco con metas precisas para este año, con el fin de visibilizar los riesgos y patologías que conlleva el tabaquismo y la necesidad de incentivar políticas eficaces para reducir su consumo.

El consumo de Tabaco es un factor de riesgo importante para la salud de las personas y una de las principales causa de fallecimientos prevenibles a nivel mundial.

Aunque el daño que ocasiona su consumo es de pleno conocimiento, gran parte de la población desconoce que es una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares.

Las personas que tienen el hábito de fumar tienen una mayor posibilidad de contraer una enfermedad de cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular y vasculopatía periférica que el resto de la población.

Hablemos del Tabaco

Una de las principales preocupaciones de los organismos de salud pública a nivel mundial, en relación a este tema, son las campañas que se pueden llevar a cabo para evitar la propagación de esta práctica y los mecanismos necesarios para prestar ayuda a quienes desean abandonar.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, y el consumo de tabaco o la exposición al humo de tabaco ajeno contribuyen en los altos índices de defunciones por cardiopatías.

En general, esta concientización pretenden generar entre los consumidores la pregunta de ¿Por qué consumir tabaco? y  a su vez ofrecer alternativas saludables, informando sobre los beneficios para la salud que tiene abandonar este nocivo hábito o de no comenzarlo, especialmente en el caso de las personas más jóvenes.

Objetivos de la campaña

Como indica la OMS las metas del 2018 son:

  • Poner de relieve la relación entre el consumo de productos de tabaco y las cardiopatías y otras enfermedades cardiovasculares;
  • Aumentar la concientización de la población en general sobre las consecuencias para la salud cardiovascular del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno;
  • Proporcionar al público en general, los gobiernos y otros destinatarios la posibilidad de comprometerse a promover la salud cardiaca protegiendo a las personas del consumo de productos de tabaco; y
  • Animar a los países a reforzar la aplicación de las medidas MPOWER de lucha contra el tabaco que figuran en el CMCT de la OMS.