Con motivo del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, conmemorado el pasado 13 de enero, la compañía farmacéutica Lundbeck puso en marcha la campaña ‘Red Flags de la Depresión‘. A través de ella, pretende mejorar el conocimiento de esta enfermedad, favorecer su comprensión y «reducir el estigma social que todavía pesa sobre ella».

La iniciativa, que puede seguirse en las redes sociales de la compañía, pone el acento en aquellos comportamientos y comentarios tóxicos o irrespetuosos. Lo que en redes se ha denominado ‘red flags’ o banderas rojas, en este caso sobre la depresión.

«Estas banderas rojas se materializan en falsas creencias, mitos e ideas preconcebidas acerca de la enfermedad que distan de la realidad, fruto del desconocimiento que todavía existe en torno a la depresión, banalizándola y perpetuando. De este modo, el estigma social y el auto-estigma de quienes la padecen. Algunas de ellas: pensar que la depresión es solo tristeza, que se debe a la debilidad personal, o que solo depende de uno mismo», explica Lundbeck.

Desestigmatizar la depresión

La campaña propone convertir esas ‘red flags’ en ‘green flags’ o banderas verdes. Es decir, en mensajes veraces sobre la depresión que puedan servir de apoyo a todas las personas que viven con la enfermedad. Brindándoles comprensión, escucha activa, empatía y acompañamiento durante su enfermedad. Al tiempo que puede ser una herramienta de ayuda para las familias y entorno.

Para la doctora Rosa Molina, psiquiatra en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidenta de la Sección de Neurociencia Clínica de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, “las enfermedades de salud mental, en general, y la depresión, en particular, son trastornos complejos que requieren de un abordaje multidisciplinar. La sociedad necesita aprender a distinguir lo que es un trastorno como la depresión de un estado emocional de tristeza normal”.

Fuente: Agencia Servimedia

CAB/AR