La creación de empresas registra en marzo la cifra más alta en un mes desde 2007, con 14.307 constituciones
Marzo de 2026 cierra con 14.307 nuevas sociedades mercantiles, un 35% más que el año anterior, consolidando la mayor cifra mensual en casi dos décadas e impulsando un primer trimestre histórico para el emprendimiento español
La creación de empresas en España ha alcanzado en marzo de 2026 un hito sin precedentes en casi dos décadas. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en ese mes se constituyeron 14.307 sociedades mercantiles, lo que supone un incremento del 35% respecto al mismo mes de 2025 y la cifra mensual más alta desde marzo de 2007, cuando se registraron 16.165 constituciones justo antes del estallido de la crisis financiera global.
Un primer trimestre histórico para el emprendimiento
El dato de marzo no es un fenómeno aislado. La constitución de empresas encadena ya tres meses consecutivos de ascensos interanuales, confirmando que el tejido productivo español atraviesa un ciclo expansivo de notable solidez.
Según el Radar Empresarial de Experian España, el primer trimestre de 2026 cerró con un total de 38.194 nuevas empresas constituidas, el mejor registro histórico para ese periodo, con un crecimiento del 28,3% respecto al mismo trimestre de 2025.
Este dinamismo se refleja también en el capital comprometido: en marzo, el capital medio suscrito para la puesta en marcha de nuevas sociedades se situó en 59.271 euros, un 68,6% más que en marzo del año anterior.
En términos globales, el capital total suscrito rozó los 848 millones de euros, más del doble que en el mismo mes de 2025. Asimismo, 3.006 sociedades ampliaron capital, un 15% más en términos interanuales, señal de que las empresas ya existentes también apuestan por el crecimiento.

Sectores y comunidades autónomas más dinámicos
Por sectores, el liderazgo en la creación de nuevas empresas correspondió a Inmobiliarias, financieras y seguros, con el 17,2% del total de constituciones, seguido muy de cerca por la Construcción, con un 16,5%. Estos dos sectores reflejan la intensa actividad promotora e inversora que caracteriza el momento económico actual en España.
A nivel territorial, el crecimiento fue generalizado en todo el país, aunque con diferencias significativas entre comunidades. Castilla-La Mancha registró el mayor aumento con un +70,6%, seguida de Extremadura (+54,0%) y Cataluña (+49,0%). En el otro extremo, aunque con crecimientos positivos, se situaron Illes Balears (+3,1%), la Comunidad Foral de Navarra (+4,8%) y Aragón (+11,0%).
Según datos de Iberinform, las comunidades donde se concentra el mayor volumen absoluto de nuevas constituciones son Madrid (22%), Cataluña (20%), Andalucía (17%) y la Comunidad Valenciana (13%), que en conjunto aglutinan casi tres cuartas partes de todo el emprendimiento nacional.
El saldo empresarial sigue siendo positivo pese al repunte de disoluciones
El crecimiento en la creación de empresas contrasta favorablemente con la evolución de las disoluciones. En marzo de 2026 se cerraron 2.342 empresas, un 17,9% más que en el mismo mes de 2025, el mayor repunte interanual en el último año.
Por sectores, el Comercio concentró el 21,2% de las disoluciones, seguido de Construcción e Inmobiliarias, financieras y seguros, ambos con un 13,8%.
Con todo, el saldo neto entre constituciones y disoluciones sigue siendo ampliamente positivo: por cada empresa que cerró en marzo, se crearon más de seis nuevas. Esta ratio favorable evidencia la robustez del ciclo emprendedor que vive España en 2026.
España consolida su recuperación empresarial post-crisis
El contexto de largo plazo añade aún más valor a estas cifras. Tras el mínimo histórico de la actividad empresarial durante la crisis financiera de 2008-2013, España ha protagonizado una recuperación sostenida y progresiva.
En 2025, se constituyeron 127.533 nuevas sociedades, la mayor cifra anual desde 2007, con un crecimiento del 7,9% respecto a 2024 y el tercer año consecutivo al alza. Los datos de 2026 apuntan a que ese ritmo se acelera de forma significativa.
Expertos y analistas coinciden en señalar que este dinamismo no es producto de la casualidad, sino de la convergencia de varios factores: una mayor digitalización de los trámites de constitución, el impulso de programas públicos de apoyo al emprendimiento, unas condiciones de financiación que favorecen la inversión y una creciente cultura emprendedora que se afianza especialmente entre los jóvenes y los profesionales del sector tecnológico e inmobiliario.
CAB/DR.
Fuente: Agencia Servimedia.



