Un regalo de la Unesco para la Humanidad

Una lectora nos envío lo que en su juicio, se trata de el archivo cultural más importante que ha recibido, la Biblioteca Digital Mundial – www.wdl.org.

Esta biblioteca virtual recopila en línea copias digitalizadas de mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos y explica en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de todas las bibliotecas del planeta.

Se trata de un proyecto impulsado por la Unesco y otras 32 instituciones, que tiene un marcado carácter patrimonial, según afirma Abdelaziz Abid, coordinador del proyecto: “La BDM no ofrecerá documentos corrientes , sino con valor de patrimonio, que permitirán apreciar y conocer mejor las culturas del mundo en idiomas diferentes: árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués. Pero hay documentos en línea en más de 50 idiomas”.

Entre los documentos más antiguos hay algunos códices precolombinos, gracias a la contribución de México, y los primeros mapas de América, dibujados por Diego Gutiérrez para el rey de España en 1562. Los tesoros incluyen el Hyakumanto darani , un documento en japonés publicado en el año 764 y considerado el primer texto impreso de la historia; un relato de los aztecas que constituye la primera mención del Niño Jesús en el Nuevo Mundo; trabajos de científicos árabes desvelando el misterio del álgebra; huesos utilizados como oráculos y estelas chinas; la Biblia de Gutenberg; antiguas fotos latinoamericanas de la Biblioteca Nacional de Brasil y la célebre Biblia del Diablo, del siglo XIII, de la Biblioteca Nacional de Suecia.

Cada joya de la cultura universal aparece acompañada de una breve explicación de su contenido y su significado. Los documentos fueron escaneados e incorporados en su idioma original, pero las explicaciones aparecen en siete lenguas, entre ellas el español.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=xhBYGI6Tfzo[/youtube]

http://www.youtube.com/watch?v=xhBYGI6Tfzo

La Biblioteca Digital Mundial comenzó con unos 1.200 documentos y suma ya a día de hoy 2.656, que abarcan el periodo de tiempo desde el 8.000 a.C. hasta nuestras fechas. Su capacidad de almacenaje de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones es ilimitada, por lo que se espera que el crecimiento sea exponencial.  El acceso es gratuito y los usuarios pueden acceder directamente  a los miles de documentos históricos sin necesidad de registrarse.

Permite al internauta orientar su búsqueda por épocas, zonas geográficas, tipo de documento e institución. Su potencial es muy alto, ya que cada documento se presenta en su propio idioma, pero puede traducirse a los idiomas que cuenta la Web (árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués) y además escucharse. De ese modo, es posible, por ejemplo, estudiar en detalle el Evangelio de San Mateo traducido en aleutiano por el misionero ruso Ioann Veniamiov, en 1840, o el Diario del viaje de Magallanes escrito en francés pero escuchado en Koreano.

Entre las joyas que contiene por el momento la BDM está la Declaración de Independencia de Estados Unidos, así como las Constituciones de numerosos países; un texto japonés del siglo XVI considerado la primera impresión de la historia; el diario de un estudioso veneciano que acompañó a Fernando de Magallanes en su viaje alrededor del mundo; el original de las “Fabulas” de Lafontaine, el primer libro publicado en Filipinas en español y tagalog, la Biblia de Gutemberg, y unas pinturas rupestres africanas que datan de 8.000 A .C.

La estructura de la BDM fue calcada del proyecto de digitalización la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que comenzó en 1991 y actualmente contiene 11 millones de documentos en línea. Sus responsables afirman que la BDM está sobre todo destinada a investigadores, maestros y alumnos. Pero la importancia que reviste ese sitio va mucho más allá de la incitación al estudio de las nuevas generaciones que viven en un mundo audiovisual. Este proyecto tampoco es un simple compendio de historia en línea: es la posibilidad de acceder, íntimamente y sin límite de tiempo, al ejemplar invalorable, inabordable, único, que cada uno alguna vez soñó con conocer.

Un ejemplo que demuestra el tremendo potencial de Internet como impulsor de la verdadera era del conocimiento.

Más información en: http://www.wdl.org/es/