La creatividad no se cansa de sorprendernos.
Hace tres años, en el 2009, Volkswagen dio a conocer una sencilla idea que bautizó con el nombre de «TheFunTheory». Esta campaña envuelta en forma de iniciativa social se propuso como objetivo mejorar el comportamiento de las personas bajo la diversión como premisa.
Llevar esta ingeniosa propuesta a la práctica supuso intervenir determinados lugares en los que cotidianamente se realizan «esfuerzos» que en ocasiones -y no pocas- preferimos evitar. El resultado fue exitoso: sin abandonar el factor sorpresa, consiguieron que gran parte de las personas que solían tener un comportamiento desfavorable para su propia salud (como el caso que os presentaremos a continuación) o llevaban a cabo habitualmente acciones tan normales pero irrespetuosas con el medio ambiente como tirar basura al suelo en lugar de la papelera, cambiasen su actitud por el simple hecho de tomarse como algo divertido acciones anteriormente incómodas para ellos.
Os dejamos un vídeo sobre uno de los desafíos que se propusieron: conseguir que la gente optase por subir las escaleras normales a pie en lugar de elegir las cómodas escaleras mecánicas.
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=2lXh2n0aPyw&feature=youtube_gdata_player[/youtube]
Viendo estos resultados positivos, podríamos plantearnos invertir un poco más de nuestro tiempo en esforzarnos por encontrar el lado divertido de las cosas y, ¿por qué no? hacer atractivo lo cotidiano. Siempre podemos llegar a algo mejor, con diversión.
Al ver esta noticia y su mensaje final «podriamos plantearnos invertir un poco mas de nuestro tiempo en esforzarnos por encontrar el lado divertido de las cosas y ¿porqué no? hacer atractivo lo cotidiano» me viene a la mente mi trabajo:
Soy guarda de un parking en que hay que mover mucho los coches, y al principio me parecía un coñazo. Poco a poco empecé a dejarme ir por los años de la infancia, y recordaba lo que me gustaba «jugar» a conducir el coche de mi padre. Desde entonces, cuando aparco un coche lo hago como si estuviera «jugando» y me ha vuelto a resultar divertido.
Claro que para llegar a eso he tenido que consegir quitarme unos cuanto perjuicios, verguenzas, etc.