Sufrió un infarto en el aire… con 20 médicos a bordo.

Manuel Rodríguez, un asturiano de 49 años, “la mala suerte” le hizo sufrir un infarto y, encima, en pleno vuelo. Hasta aquí podría ser una dramática historia, pero la buena fortuna sonrió a Manuel, ya que dio la casualidad de que precisamente en ese mismo avión viajaban 20 médicos que acudían a un congreso científico.

Estos hechos sucedieron el 8 de mayo de 2013 en un avión, de la compañía Vueling, que había salido de Oviedo de madrugada y tenía como destino el Aeropuerto de El Prat. Poco después de que el avión despegara, Manuel Rodríguez empezó a sentirse mal, pero no faltaron quienes le diagnosticaran con rapidez y decidieran qué hacer para tratar de salvarle la vida.

Bolsa de papel que pueden encontrar los viajeros de la compañía aérea Vueling - Foto David Rojas

Bolsa de papel que pueden encontrar los viajeros de la compañía aérea Vueling – Foto David Rojas

Entre la veintena de médicos que iban en el pasaje, varios estaban especializados en Urgencias. Otra suerte añadida para el infartado. Ante el diagnóstico, el comandante del avión pidió pista para un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Zaragoza. Allí se dispuso todo lo necesario para no perder tiempo y atender con la máxima rapidez a Manuel Rodríguez, se recuperó en el Hospital Miguel Servet de la capital aragonesa.

«Todos se han portado de maravilla», relató para el periódico regional Heraldo de Aragón este asturiano de 49 años, que no ahorró en elogios ni para sus compañeros de viaje, ni para el comandante del avión, ni para quienes se hicieron hecho cargo de su salud en el Hospital Miguel Servet.

Noticia publicada en mayo en ABC.