Los ladridos de Kesha, una perra de porte mediano, permitieron hallar a una bebé brasileña que fue escondida en un tanque de agua por unos ladrones que querían evitar que su llanto los delatara.

 

Kesha, la perrita que salvó a la bebé

Kesha, la perrita que salvó a la bebé

Según contó la madre de la niña de un año, dos hombres la asaltaron en la puerta de su casa en Cuiabá (centro-oeste) y la obligaron a entrar. Su hija, a la que llevaba en brazos, comenzó a llorar, desesperando a los malhechores.

“Uno de los ladrones me la arrancó de las manos y la llevó afuera del cuarto donde me tenían. El otro no me dejó salir”, explicó la mujer al portal de noticias G1. Tras rebuscar los armarios y no encontrar dinero, los delincuentes huyeron y se llevaron a la niña. En su camino, la colocaron dentro de un tanque de agua cercano a la casa.

Cuando la madre salió, vio a los asaltantes a lo lejos pero ya no escuchaba el llanto de la niña. Sólo encontró a Kesha, su animal de compañía. “La perra estaba desesperada y ladraba mucho. Corría hacia el tanque, lo arañaba y corría nuevamente de regreso donde mi hija”, contó la abuela de la bebé.

Ello permitió a la mujer sacar rápidamente a la niña del tanque, antes de que se ahogara, y la puso a salvo. La policía calificó el hecho como tentativa de homicidio, y persigue a los malhechores.

Fuente: +Verde.