El periódico británico The Guardian publicó la semana pasada una noticia en la que informaba que Finlandia va a ser el primer país de Europa en el que se va a comenzar a implantar la denominada “RB” Renta Básica Universal.

La Renta Básica Universal (RB) o renta básica incondicional, también llamada renta básica, garantía básica del ingreso, demogrant universal o ingreso ciudadano (IC) es una forma de sistema de seguridad social en la que todos los ciudadanos o residentes de un país reciben regularmente una suma de dinero sin condiciones, ya sea desde un gobierno o alguna otra institución pública, independientemente de cualquier otro ingreso que puedan recibir de otros lugares.

Así, la RB la recibe todo miembro de pleno derecho o residente de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quién conviva.

Se trata de una medida utópica y controvertida, criticada por uno y defendida por otros. En el lado de los críticos, están aquellos que creen que de implantarse en una sociedad poco madura que la formen personas con tendencia al escaqueo o la pillería, puede convertir a la sociedad en improductiva o vaga.

En el otro lado, los que la defienden creen que esto permitiría que las personas tuvieran sus necesidades básicas cubiertas, pudiendo emplear su tiempo en lo que de verdad aman o en lo que son buenos, lo que favorecería que los ciudadanos fueran más felices y a la vez más productivos en sus trabajos, creando así una sociedad más creativa, en la que cada uno realmente estaría haciendo lo que desea, sin importar el dinero.

Experimento social.

Ahora, Finlandia va a llevar a cabo un experimento social que quizás pueda sacarnos de dudas respecto a la idoneidad de la RB. En él, participarán unas 2.000 personas de las 213.000 que actualmente se encuentran en situación de desempleo y que han sido seleccionadas para recibir 560 euros al mes como parte de su paquete de beneficios.

El objetivo del experimento es comprobar si garantizar una fuente de ingresos estable para personas sin empleo les impulsará a volver a trabajar. La prestación por desempleo de Finlandia, coordinada por el Instituto de Seguridad Social del país, es lo bastante buena para que las personas puedan arreglárselas sin trabajar, pero también pueden  revocarse si alguien acepta incluso un trabajo mal remunerado o temporal.

Bajo el nuevo plan, en cambio, la gente seleccionada no recibirá ningún dinero extra; los 560 euros reemplazarán parte de la ayuda que ya reciben. La diferencia es que seguirán recibiendo el subsidio de manera incondicional, incluso tras aceptar un trabajo.

Fuente: Revista MIT.

Crédito fotografías: Dennis JarvisFollowYour Nose y Ville Miettinen.