El “Forrest Gump chileno”

Corriendo de Brasil a Chile para demostrar que no es necesario sacrificar animales para alimentarse

En Chile hay un ultramaratoniano muy peculiar, conocido como «el Forrest Gump chileno», está recorriéndose prácticamente toda Sudamérica para demostrar que es posible llevar una alimentación vegetariana.

Su nombre es Matías Anguita y antes de hacerse vegano y convertirse en corredor, afirma que comía grandes cantidades de carne, llevaba una vida sedentaria y solía alimentarse muy mal. Actualmente,  es un ultramaratoniano y entrenador personal, y todo esto se debe, según él mismo relata, a que lleva una alimentación basada en vegetales.

Antes de emprender el viaje que lo llevaría de Río de Janeiro a Santiago de Chile, Matías ya había corrido de Valparaiso a Buenos Aires y a lo largo de Chile. En este último reto el recorrido duró 63 días, corrió 3.500 kilómetros y durante todo el tiempo mantuvo una dieta vegana.

Llamar la atención sobre el sobrepeso

Chile es el país con más sobrepeso de Latinoamérica y es por esta razón que Matías decidió correr desde Río de Janeiro hasta Santiago de Chile para llamar la atención sobre este problema, sobretodo con respecto a los niños.

«Así que quería mostrarles a los niños que una persona puede correr toda esa distancia solo alimentándose con frutas, verduras y cereales. Quería demostrar empíricamente que ser vegano no es un impedimento. Acá tenemos el rollo que la proteína animal es todo. Me preguntan: Sin carne ¿Cómo lo haces? Y yo respondo ¡Comiendo todo el resto! Los grandes problemas de salud en América son producto de los derivados animales: queso, huevos, carnes», explica el maratoniano.

En su búsqueda constante por perfeccionar su rendimiento, Matías comenzó a investigar sobre las alternativas de alimentación con las que contaba. Desde hace tiempo que seguía y conocía varios deportistas veganos y más temprano que tarde se dio cuenta que la dieta vegana le daba todo lo que necesitaba. Hizo un curso con Belen Dussaubat de Chirimoya Alegre y desde entonces lo resultados han sido maravillosos.

Matías nunca antes había tenido tanta energía y su tiempo de recuperación tras los entrenamientos y retos es mucho menor. De hecho, con este último y gran desafío se sintió como nunca antes en otro recorrido.

Además, controlar su peso, algo que siempre ha sido un tema para él por tener un metabolismo bajo, ya no es problema. Matías mantiene su peso ideal en 60 kilogramos sin esfuerzo y comiendo normal«Con esta dieta, soy una persona totalmente sana. No tengo nada. No voy al doctor».

Confiesa que para él es difícil no hablar constantemente sobre que gracias a su alimentación se siente más alegre, más joven y con más energía. Pero apartando el tema de la salud, para Matías hay otro muy importante para él: los animales.

Si en sus inicios decidió llevar una alimentación a bases de vegetales por motivos de salud, ahora, tras más de un año, Matías se siente cada vez más animalista: «hoy día tengo mucha más empatía con los animales por el solo hecho de no estar comiéndolos», confiesa.

 

 

Fuente: Igualdad Animal.