¿Qué relación puede haber entre el dinero y la mente ? Pues muy sencillo, el dinero es un simple concepto que hemos fisicalizado, primero en forma de moneda y luego en billetes (dentro de poco ni eso…) y que, por lo tanto, podemos modificar.

INTRODUCCIÓN

Este es el tercer artículo de la serie de Economía Sagrada donde intentaré resumir con mis propios palabras los 24 capítulos del libro de Charles Eisestein «Sacroeconomía». Así mismo, intercalaré a otro autores como Matías de Estefano y Emilio Carrillo.

Aviso: iré a mi ritmo. Si alguien quiere obtener una información más objetiva al respecto, recomiendo encarecidamente que se lea el libro. Que conste en acta que no recibo remuneración de ningún tipo por parte de este señor. Esto lo hago porque quiero, simplemente, con fe de que tendrá buena acogida y será útil a muchos de nosotr@s.

¿QUÉ ES LA ECONOMÍA SAGRADA?

La Economía Sagrada es un concepto antiguo y revolucionario al mismo tiempo, en el que se pretende, empezando por la palabra, devolverle al dinero la consciencia de sí mismo, su identidad, su verdadero propósito que no es más que servir de fisicalización de la energía de intercambio y gratitud. Como diría Matías de Estefano“el dinero es la densificación de la energía de dar y recibir.

DINERO Y MENTE

En este tercer capítulo, Eisestein hace un repaso histórico de la evolución del dinero, remontándose a la época greco-romana, s.VII AC, donde tuvo lugar el nacimiento del dinero simbólico, hasta nuestros días, en busca de una mayor comprensión del proceso.

El hecho de que el dinero haya llegado a donde ha llegado se debe a que los seres humanos de ese momento llegaron al acuerdo de que utilizarían ese objeto, bajo esas reglas y en ese sistema, con esa finalidad. El hecho de que podamos comprar cualquier cosa con dinero le ha convertido en el « Dios » que es hoy en día, y lo hemos creado así nosotros.

Al hacernos conscientes de la verdadera naturaleza del dinero, podríamos transformar la realidad económica en gran parte. Esto es lo que sugiere el autor, quizás varios tipos de dinero diferente para según qué cosas, según el valor real y/o sacralidad de lo que queramos intercambiar. Y yo digo, ¿por qué no?

Crear nuevos acuerdos teniendo en cuenta el planeta, las especies y lo sagrado. Digo yo ¿por qué no ?

Recordemos, primero fue el obsequio, lo sagrado, lo único y especial que circulaba por toda la comunidad. Contrastemos con las características fundamentales del dinero actual que es homogéneo e impersonal, material y abstracto a la vez, medio y ambición universal, ilimitado, y que convierte a todo en mercancía potencialmente vendible.

Fomenta desapego del mundo físico, y también homogeneiza a sus usuarios. Facilita el intercambio y evita cualquier otro tipo de relación. Una vez más producto de la separación  entre lo material y lo espiritual. (Esto me hace pensar en como vivimos la sexualidad hoy en día, amigos con derecho, « folla-amigos »…Todo parte de la misma base : la no emoción, la falta de amor, la separación entre lo material y lo espiritual.)

Aunque personalmente no tengo ni idea de lo que son los derivados financieros, parece ser que son 10 veces superiores al PIB mundial, y suena que muy bueno no es. Imagino que trata de todo lo de Wall Street y brokers varios. Esta burbuja o mundo paralelo del que nos quieren hacer creer que depende todo cuando en realidad no es más que una cortina de humo.

Como dice el autor, las etiquetas y las cifras nos distancian del mundo real. La economía real languidece. Carecemos de cosas que no se pueden comprar y nos sobran las cosas que sí.

Coincide con Matías de Estefano quien dice que el problema de esta sociedad está en que hay una enorme falta de amor, una desconexión entre la mente y el corazón habiéndole dado mucha más importancia a la primera. De Estefano dice que, si la sociedad fuera un ser humano, la economía estaría en el corazón puesto que es el órgano que da y recibe la sangre, y si lo que falta es amor…no hay que ser muy inteligente para sacar las conclusiones oportunas. Profundizaremos en esto más adelante.

Y si en esta locura colectiva todo vale, vamos a supeditar nuestros sueños al dinero transformándolo en un fin más que en un medio. El artista dejará de crear arte cuando su objetivo se convierta en ganar dinero con ello en vez de dar expresión a su alma. Nuestras relaciones se enfriarán, ¿cómo vamos a ser amigos si yo sólo busco mi interés particular ?

Todo viene y regresa al dinero. El empresario que tiene una buena idea, la desarrolla, la maximiza, la vende y vuelta a empezar.

En conclusión, Eisestein destaca dos puntos fundamentales :

  1. Las consecuencias : de separar lo material de lo espiritual. No son buenas.

  2. Las soluciones : no está a favor de la abolición del dinero, más bien se pregunta  ¿Qué clase de percepciones y acciones colectivas novedosas irían de la mano de un nuevo tipo de dinero ?

A lo que propone simplemente restablecer su correcta función de manera que vuelva a tener en consideración a todos los seres vivos y el bienestar humano. Algo bastante lógico y sensato desde mi punto de vista. ¿A alguien le parece demasiado utópico? Pues la utopía se puede hacer real si de verdad pulsamos por ella.

Paz y Amor

SaraLJ