Descubren como el cáncer cerebral secuestra células defensivas para usarlas en su favor
Apuntan al fármaco ibudilast como prometedora vía terapéutica contra la metástasis cerebral y otras enfermedades neurológicas.
Científicos de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han descubierto un mecanismo por el que células tumorales alteran el cerebro para lograr establecerse y diseminar el cáncer, es decir, secuestran células defensivas para usarlas en su favor.
Según informó este miércoles el centro de investigación, en casi la tercera parte de los pacientes con cáncer, el tumor alcanza el cerebro y hace metástasis. Ese proceso se considera la etapa final y sin opciones de un cáncer agresivo, hasta el punto de que quienes llegaban a ella eran excluidos de los ensayos clínicos por su mal pronóstico.
El equipo del CNIO, dirigido por Manuel Valiente, utilizó el foco de la investigación a lo que ocurre en el entorno de la metástasis cerebral. Los resultados de este laboratorio a lo largo de la última década permiten concluir que la metástasis se desarrolla cuando las células tumorales crean un entorno a su gusto, y para ello “deben alterar el cerebro ellas mismas”, explicó Valiente.
Cuando las células del tumor llegan al cerebro, la mayoría son eliminadas, pues no tienen apenas herramientas para crecer en este órgano; solo unas pocas cuentan con las aptitudes necesarias para reformar el cerebro y adaptarlo a su gusto.
Las células tumorales empiezan a cambiar el tejido, a activar vías moleculares que debían estar apagadas y, en definitiva, a crear un ambiente que sólo a ellas les resulta acogedor. Esto les permite proliferar sin control y reproducir el tumor.
Diana para nuevos fármacos
El grupo de Valiente desveló ya cómo se producían varios de estos cambios moleculares, y ensayó fármacos para bloquearlos e impedir así esta reforma ilegal en el cerebro.
Ahora descubrieron otro mecanismo que podría tener valor en metástasis cerebral de varios tipos de tumores, y también en otras patologías que afectan al cerebro sin ser tumorales. Se trata, además, de un mecanismo para el que existe un fármaco que penetra bien en el cerebro y es bien tolerado, pues está aprobado como tratamiento del asma en otros países.
El hallazgo se publicó ayer en la revista ‘Cancer Research’, con Laura Álvaro-Espinosa como primera autora. Valiente aspira a iniciar un ensayo clínico a medio plazo.
La nueva diana es una proteína llamada ‘MIF’, que, producida por las células tumorales en el cerebro, actuaría como una llave que nunca se usa en este órgano. El nuevo estudio muestra que ‘MIF’ se une a una estructura molecular -llamada CD74- que se encuentra en la superficie de un tipo de células encargadas de avisar al sistema inmunitario, los macrófagos y la microglía.

Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO | Foto de CNIO
Combatir la metástasis
En condiciones normales estas células con CD74 combatirían la metástasis, al formar parte del sistema inmunitario; pero con la llave molecular ‘MIF’, las células metastáticas usan CD74 para hacer que trabajen a favor del cáncer. ‘MIF’ reprograma a este tipo celular para impulsar el crecimiento del tumor.
Para ello, el grupo del CNIO encontró el fármaco ‘ibudilast’, que se sabe que actúa bloqueando la unión de ‘MIF’ con CD74. Sus resultados mostraron que ‘ibudilast’ frena la metástasis cerebral, tanto en modelos animales como en muestras frescas de pacientes derivadas de tumores primarios diferentes.
Los autores subrayaron que el cambio de función de las células CD74 por la acción de ‘MIF’ también se detectó en enfermedades neurodegenerativas y neuroinflamatorias, como el alzhéimer y esclerosis múltiple. El nuevo resultado podría ser relevante también para estas patologías.



