La historia de los inmigrantes italianos que se establecieron en Roseto, Pensilvania.

Muchos artículos hemos publicado en Cuentamealgobueno sobre la vida sana y alimentación saludable, pero hoy vamos a presentar un estudio que demuestra que hay algo más importante que todo eso para llevar una vida longeva y feliz.

Una familia pasando una velada agradable... la mejor receta para la longevidad.

Una familia pasando una velada agradable… la mejor receta para la longevidad.

La doctora Lissa Rankin, en su libro Mind Over Medicine: Scientific Proof That You Can Heal Yourself  argumenta que, mientras sí es importante llevar una vida sana y hacer algunas modificaciones para tener mayor bienestar, existen factores críticos que contribuyen a la salud y a la longevidad y que nada tienen que ver con los hábitos alimenticios o con los vicios.

Como ejemplo de ello, Rankin cuenta la historia de los inmigrantes italianos que se establecieron en Roseto, Pensilvania, y que no llevaban un estilo de vida que se consideraría ni remotamente “sano”.

“Comían albóndigas fritas en manteca, fumaban como chimeneas, bebían mucho todas las noches y abusaban de la pizza y la pasta. Sin embargo, sorprendentemente, tenían la mitad de índice de padecimientos del corazón que el promedio nacional. No era el agua que bebían, los hospitales a los que iban o su ADN”, apunta la doctora.

Los doctores Steward Wolf y John Bruhn decidieron estudiar las causas y publicarlas en el libro “The Roseto Story”, en el que describen las causas de la ausencia de problemas del corazón en este grupo.

Estos doctores descubrieron que esta pequeña y cerrada comunidad vivía en hogares multigeneracionales y disfrutaba de cenas comunales y festividades frecuentes, y ello les proporcionaba consuelo de la soledad que tantas personas sienten.

La ciudad de Roeseto había sido fundada por inmigrantes italianos procedentes de un pueblo al pie de los Apeninos llamada Roseto Valfortore. Este pueblo era extremadamente humilde, y fue por esa razón por la que a partir de 1882 comenzó una emigración hacia Estados Unidos.

La nueva ciudad de Roseto en Estados Unidos fue fundada por italianos que siguieron con sus mismas costumbres familiares.

La nueva ciudad de Roseto en Estados Unidos fue fundada por italianos que siguieron con sus mismas costumbres familiares.

Los primeros en llegar fundaron la Roseto americana y poco a poco fueron recibiendo a sus paisanos de Italia. En 1894 ya eran 1200 los que habían dejado casi desierto su pequeño pueblo italiano para poblar el nuevo Roseto americano. Debido a los conflictos étnicos entre las muchas comunidades llegadas a América en esas épocas, cada comunidad (o pueblo) se mantenía casi mono-cultural (irlandés, ingles, polaco, italiano,…), con lo que en Roseto, durante la primera mitad del siglo pasado, no se hablaba más que el dialecto italiano de su zona de origen. Era un micro-mundo auto-suficiente y aislado de su entorno.

Se empezó la investigación constatando que:

  • Nadie menor de 55 años había muerto de infarto, ni mostraban síntomas de afecciones cardiacas.
  • Los mayores de 65 sufrían la mitad de problemas cardiovasculares que la media americana.
  • La tasa total de mortalidad era 35% menor que la del resto de América.
  • No había suicidios, ni alcoholismo, ni drogadicción, y apenas delincuencia.

En conclusión, en este pueblo… ¡sólo se morían de viejos! ¿Cual era la razón?

Según la investigación de la Dra. Rankin, los efectos de la soledad en el cuerpo pueden ser fatales. Esta comunidad italiana, el cariño y el soporte de los demás aliviaba el estrés que sienten los solitarios, el cual incrementa los niveles de cortisol y activa el sistema nervioso simpático, que a su vez incrementa el ritmo cardíaco, eleva la presión arterial, incapacita al sistema inmune e incrementa el riesgo de enfermedades del corazón.

Ya que la gente de Roseto nunca se sintió sola, rara vez moría de problemas del corazón; la mayoría murió de vieja incluso si fumaba, se alimentaba mal y bebía. Resulta que el alivio de la soledad es medicina preventiva, y los datos científicos sugieren que la soledad es un factor mucho más grave que fumar o no hacer ejercicio.

La doctora Rankin enfatiza que no es sólo la soledad la que contribuye al hecho de enfermarse o estar sano, es el estrés del trabajo, el estrés financiero y asuntos de salud mental como depresión y ansiedad.

Una persona que se alimenta mal, fuma y nunca se ejercita, pero que disfruta de un matrimonio o un noviazgo increíble, muchos amigos, un trabajo satisfactorio, un sentido de vida, una actividad creativa, espiritualidad y una gran vida sexual podría tener mucho mejor salud que alguien vegetariano, yogui y solitario que en el fondo se sienta miserable en otros aspectos de la vida, de acuerdo a esta investigación.

Vídeo: The shocking truth about your health | Lissa Rankin | TEDxFiDiWomen –

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La conclusión de este estudio no es que los malos hábitos y los vicios sean el secreto para una vida larga y placentera, sino que llevar una vida feliz, llena de cariño, amor y en compañía de tus seres queridos es la mejor receta que uno puede llevar.

Noticia enviada por una lectora de Málaga de Cuentamealgobueno.

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