• Investigadores estadounidenses han descubierto que el GPS de los teléfonos móviles puede utilizarse como un servicio de alerta temprana de terremotos de magnitud superior a siete en la escala Richter.
  • Los datos cruzados de los smartphones y aparatos electrónicos viajan más rápido que las ondas sísmicas.
  • El nuevo método, mucho más barato que los sistemas de detección tradicionales, permitiría agilizar las tareas de prevención en zonas desfavorecidas.

Los teléfonos inteligentes y otros dispositivos de electrónica personal podrían funcionar como sistemas de alerta temprana para los grandes terremotos en las regiones donde su uso sea generalizado, según una investigación, liderada por científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Esta tecnología ayudaría a zonas del mundo que no pueden permitirse el lujo de tener sistemas de alerta de mayor calidad al ser demasiado costosos.

Los smartphones además de mantenernos en contacto y comunicados, pueden servir para predecir grandes terremotos. Foto: Esther Vargas.

Los smartphones además de mantenernos en contacto y comunicados, pueden servir para predecir grandes terremotos. Foto: Esther Vargas.

El equipo ha descubierto que los receptores GPS (Global Positioning System) de los smartphones pueden detectar el desplazamiento de tierra causada por el movimiento de una falla geológica en grandes terremotos. Los investigadores han diseñado ahora un método que permite enviar estos datos de desplazamiento a un servidor central para que estime rápidamente la magnitud del terremoto.

El estudio, publicado en el primer número de Science Advance, una revista de acceso abierto del grupo Science, anuncia que esta tecnología servirá para salvar muchas vidas debido a la alerta temprana enviada a los teléfonos que previamente habían enviado los datos de su GPS.

La autora principal del estudio, Sarah Minson, advierte de que gran parte de zonas de actividad sísmica elevada en el mundo no poseen sistemas de alerta sísmica. “La mayoría de la población no recibe alertas de terremotos debido principalmente al coste de la construcción de las redes de vigilancia científicas necesarias”.

Por su parte, Craig Glennie, coautor del informe y profesor de geología en la Universidad de Houston, indica que “el problema del envío de alertas podría solventarse con el uso de la tecnología de datos cruzados GPS, ya que el consumo de dispositivos electrónicos está aumentando en regiones que no disponen de la tecnología científica necesaria para la detección de terremotos”.

De hecho, según los últimos datos, el parque de smartphones en el mundo se estima que supere  los 2.000 millones de terminales a finales de este año, muchos de ellos en países como China (500 millones) e India (200 millones).

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