Testimonios de pacientes de quiropráctica III.

José Manuel Domínguez.

«Me ha cambiado la vida radicalmente».

Tercer testimonio de pacientes que han mejorado su vida gracias a los ajustes quiroprácticos proporcionados por José de San Juan, de Tonovital Centro Quiropráctico de Málaga.

El caso de este mes es muy significativo, el D. José Manuel Domínguez Aparicio, de Vélez-Málaga, quien acudió con un intenso dolor ocasionado por una hernia de disco y que le impedía andar, estar sentado y llevar una vida normal.

José Manuel probó todo tipo de ayuda: acudió numerosas veces a urgencias en dos hospitales, fue al fisioterapeuta, le aplicaron acupuntura, e incluso acudió a un neurocirujano de relevancia, quien le dijo que podía operarle con una costosa operación.

Finalmente fue su propio médico de cabecera quien le recomendó que acudiera a un quiropráctico y, en concreto, a José de San Juan, quien le dijo desde el primer momento que su cuerpo iba a curarse solo, sin medicamentos y sin cirugía.

Desde que comenzó los ajustes quiroprácticos, su vida ha cambiado radicalmente: ahora puede permanecer sentado, andar e incluso sale a la calle a dar sus paseos.

Veamos su testimonio:

Cuentamealgobueno: Manolo, ¡cuéntanos algo bueno!

José Manuel D. A.: «Hola, buenos días. Pues nada, yo tenía una hernia de disco. A lo primero no lo sabía, como es lógico, pero todos los síntomas eran eso.

Esto fue a raíz según parece de un sobreesfuerzo en el trabajo, que últimamente trabajaba en el sector agrícola y de buenas a primeras un día empezó a dolerme, un dolor muy fuerte, muy fuerte en la pierna.

Estuve en urgencias y allí me dijeron que podía ser un pinzamiento de un nervio, pero no me hicieron más pruebas.

Pasaron los días y el dolor iba a más, no remitía y a base de ir a urgencias al hospital de la Axarquía, estuve también en Carlos de Haya en Urgencias también, en el ambulatorio día sí y día no.

No podía estar sentado ni nada. La vida mía era estar todo el día tendido en el sofá o en la cama y las noches en blanco. Por las noches no podía dormir bien».

Los fisioterapeutas le aliviaban el dolor, pero no lo curaban.

«Entonces decidí ir a un fisioterapeuta de Vélez-Málaga y allí me dieron una sesión de acupuntura, que no mi hizo nada. Después me cogió otro chaval de allí, otro “fisio” y me estuvo poniendo la EPI. La EPI consiste en que te ponen una aguja que llega hasta el nervio y te mete una descarga eléctrica para relajar el nervio.

Tuve unas sesiones allí, pero me dijeron que ellos me podían aliviar el nervio, pero que en la raíz del dolor no podían hacer nada. Me aconsejaron que me hiciera una resonancia, me la hice y, efectivamente, tenía una hernia de disco.

Entonces allí los “fisios” me dijeron que ellos no tenían allí mecanismos para afrontar lo que yo tenía. Que ellos me podían aliviar, pero no curar».

Desencanto con un neurocirujano de relevancia.

«Entonces me hablaron muy bien de un neurocirujano de aquí de Málaga, que es del equipo médico que opera en el Carlos de Haya la columna y fui a su consulta particular y me dijo que sí, que me operaba, pero que él no podía ayudarme en el sentido de adelantar [la operación en el hospital público]

Yo llevo cuatro meses y medio con esto y todavía no me han dado cita para que me vean los cirujanos de Málaga [de la Seguridad Social] porque en el hospital de Vélez Málaga me han derivado para aquí, allí no hay [especialidad] de columna, entonces estoy esperando la cita de radiología y yo, en vista de como estaba, decidí ir al hombre este.

Y el hombre este me operaba, pero en lo privado y, entre clínica y él, me cobraban 9.000€ por operarme, un presupuesto que sale de mis posibilidades, totalmente».

Su propio médico de cabecera le recomendó ir al quiropráctico.

«Ahí ya mi médico de cabecera me recomendó que viera un quiropráctico y él conocía a uno de aquí de Málaga que también le ha tratado a él, que tiene dos hernias discales y me dio el número de teléfono de José de San Juan.

Entonces mi señora se puso en contacto con él y desde hace dos meses estoy viniendo y a mí me ha cambiado la vida radicalmente.

El primer día llegué llorando, literalmente llorando, pidiéndole por favor una camilla, porque no podía andar, ni estar sentado, ni nada.

José de San Juan le dijo: «tu cuerpo se va a curar de dentro hacia afuera, sin cirugía y sin medicamentos».

Desde el primer día me lo dejó muy claro: “mira, tu cuerpo se va a curar de dentro hacia afuera, sin cirugía y sin medicamentos. Tu cuerpo se va a curar solo. Yo te voy a poner los medios, pero el que te va a curar va a ser tu cuerpo”.

Entonces desde el primer día me dice: “de aquí para delante no tomes ni un antiinflamatorio ni un relajante muscular. Tu cuerpo se va a curar sin medicinas y sin cirugía”».

 

Cuentamealgobueno: ¿Y le hiciste caso?

José Manuel D. A.: «Sí, totalmente. Desde entonces, en dos meses que estoy viniendo aquí con José mi vida ha cambiado radical.

Yo de hecho llevo aquí un rato sentado, doy mis paseos por la calle, puedo salir, puedo entrar, ya vengo en el coche sentado, porque hasta hace dos semanas venía tendido en el asiento, porque no podía venir sentado.

A mí me está cambiando la vida, estoy volviendo a hacer una vida entre comillas “normal”.

Una rectificación quiropráctica a largo plazo que ha tenido resultados inmediatos.

«Él lo que me va a hacer es una rectificación quiropráctica. Esta evolución es a largo plazo, pero yo llevo dos meses con él y mi vida ha cambiado 100%.

Lo que pasa es que cada uno pide algo más. Yo cuando llegué le dije “José, yo con que estuviera diez minutos o un cuarto de hora sentado, yo me conformaba”.

Y me decía “tranquilo, tranquilo, que la rectificación quiropráctica va a hacer que tú un día estés muy bien y otro día vas a tener un bajoncito. Lo psicológico también influye mucho, no te vayas a venir abajo psicológicamente. Vente arriba anímicamente, después vas a empezar a subir y esto, a base de tiempo vas a quedar perfecto, pero que yo no te voy a curar, el que te va a curar va a ser tu cuerpo”, el siempre me repite esto.

Yo estoy muy contento, ojalá, ojalá hubiera venido dos meses antes».

 

Cuentamealgobueno: ¿Y dejaste de tomar totalmente los relajantes?

José Manuel D. A.: «Sí, sí, automáticamente. Desde hace dos meses no tomo ningún relajante muscular ni antiinflamatorio ni nadaYo mi tratamiento que tengo para mis cosillas que tengo, lo normal de un hombre de mi edad: el azúcar y esas cosillas… pastillas ni una.

 

Cuentamealgobueno: Pues nos alegramos mucho. Enhorabuena y gracias por tu testimonio.

José Manuel D. A.: «De nada, yo agradecido de que me hayáis invitado a contar mi experiencia y muy contento, muy contento».

 


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