EL CUENTO DE TU VIDA

Y colorín colorando, este cuento está empezando

No recuerdo demasiado bien el final del famoso cuento de Caperucita Roja, pero en estos días me paré a pensar en las diferentes versiones que existen sobre esta historia, creada para infundir miedo a los niños. Las diferentes representaciones que existen alrededor de los personajes rozan lo más maquiavélico. Niñas que crecen llenas de miedo, lobos representando al mal que les persigue y les quiere hacer daño y abuelas débiles que son comidas por el lobo… simplemente aterrador para ser escuchadas por un niño o niña pequeñitos.

El otro día, trataba de contarle este cuento a mi hija y creo que hice la versión más corta jamás creada de esta historia. Quisiera compartirla contigo: “Erase una vez una niña con caperuza roja que iba a ver a su abuela y por el camino se encontró a un precioso lobo. La niña, decidió ser una niña y se portó como tal, mientras que la abuela de dedicó a ser una hermosa y feliz abuela que disfrutaba de su nietecita, al mismo tiempo que el lobo, paseaba feliz sintiéndose un lobo y aullando. Todos y cada uno de ellos se dedicaron a ser lo que eran, sin máscaras, sin disfraces… simplemente fueron lo que eran… y colorín colorado, este cuento se ha acabado”.

Me sorprende ver a tantas personas tratando de ser lo que no son y disfrazándose cada día para aparentar y dar una imagen que no existe en su corazón, sobre todo cuando están buscando un empleo, ocultando una identidad real, tras una máscara de una identidad que no existe.

Muchas personas son expertas en vestir esa identidad armando un Curriculum Vitae espectacular… lleno de títulos (muchos de ellos logrados en las cafeterías de las universidades) de cursos y másteres académicos que impresionan a quienes los leen… o eso creen ellos.

Incluso de experiencias profesionales alucinantes, que si preguntáramos a los que fueron sus anteriores jefes por alguna referencia del sujeto… revelarían que detrás de esas promesas de eficacia, honradez, valores sólidos, capacidad de aprendizaje y trabajo, de cultura del esfuerzo, etc. Tan sólo hay vagas promesas que luego no cumplen… simplemente porque no son eso.

 

Y ¿porqué hablo de esto en este artículo si se trata de hablar sobre Inteligencia Emocional aplicada a la búsqueda de empleo?

Muy sencillo, son tres las razones.

Uno, hace años escuchaba una entrevista en la radio, que Javier Cárdenas hacía al propietario de la empresa “Atrápalo”. Una de las preguntas fue: “¿Cómo seleccionas a tu personal?”. La respuesta de Manuel Roca fue brutal: “Recibo cientos de CV, siempre trato de sentarme con todos los candidatos que mi equipo de selección me valida. Con mucho respeto les devuelvo la foto de su trabajado CV y rompo todos los papeles llenos de datos. Luego me tomo un café con esa persona… si “vibra”… está en mi equipo.

Guau… si vibra! No si sabe. Vibrar no es otra cosa que dejarse ver sin máscaras… tal como eres.  Si tienes un CV extraordinario, pero no vibras, te quedas fuera… punto!

Dos, porque si vistes un CV para conseguir un trabajo que no te gusta, vas a terminar mal. El 85% de las personas que tienen trabajo, no aman su profesión. Su objetivo fue “buscar empleo”, sin tener en cuenta que un trabajo debe reunir una serie de características y debe cubrir las seis necesidades básicas de las que hablaba el Dr. Abraham Maslow (Seguridad, aventura, conexión, reconocimiento, crecimiento y contribución)

Yo entiendo que la desesperación del desempleado le hace caer en el error de aceptar “lo que sea” con tal de tener un trabajo.

Siempre recomiendo que si vas a hacer algo que no es “lo tuyo” o no te gusta, hazlo como si fuera tu trabajo favorito. Usa la inteligencia y muestra tu mejor versión siempre.

Una vez estaba tomando un café y la chica que me lo servía era bastante obvio que no amaba su trabajo. Le pregunté y me dijo que llevaba meses haciendo eso pero que “no era lo suyo”, que ella era arquitecta.

No pude evitar hablarle del “pensamiento estratégico” y hacerle ver que quizá le estaba poniendo un café diario a un arquitecto que en algún momento necesitaría un nuevo colaborador en su estudio. ¿Te imaginas llevarle un día tu CV y tener une entrevista con el? Igual te pregunta: ¿Háblame de tu actitud?… bueno ya puedes imaginar… podrás recitarle el libro enterito de “Actitud Mental Positiva” de Norman V. Peale, pero es evidente que el sabrá que le está mintiendo.

Además, y esto es súper importante, cuando estás atrapado en un trabajo que no amas vas a generar una hormona llamada cortisol, responsable del nivel de estrés que la gente padece y que se cobra la vida (psicológica, emocional e incluso física) de miles de personas alrededor del mundo.

Tercero, saber quien eres (y esto requiere un trabajo interno e intenso de autoconocimiento) te permitirá incluso “elegir” empresa y no que ellas te elijan a ti. Es pasar de estar en oferta a estar en demanda.
La consecuencia de este punto son dos: Por un lado te permite seleccionar a las empresas a las que vas a dirigirte y evidentemente todo cambia, desde la actitud hasta la manera de presentarte. En segundo lugar a manejar la frustración del “NO”.

Para muchas personas, casi lo peor de buscar empleo es no saber escuchar un no, o lo que es peor, ni siquiera escucharlo. El silencio administrativo con el que actúan miles de empresas faltando de esta manera el respeto a la persona que se presentó y dedicó su valioso tiempo a una entrevista.

La inteligencia emocional juega un papel extraordinario en esta área. Aprender a manejar de manera correcta emociones como la pasión , el entusiasmo, la frustración, la apatía… desarrollar habilidades fundamentales como trabajo en equipo, capacidad de automotivación… harán que el buscador de empleo pase a ser un buscador de oportunidades y un seleccionador de las mismas.
Del buscador al seleccionador… este es el juego.

 

Por ultimo decirte: todas las personas hemos nacido con un potencial enorme. Con capacidad creativa y con los dones y cualidades para hacer que cada uno de nosotros se desarrollara en sus más grandes y alocados sueños. Sin embargo, las creencias acerca de nosotros mismos, nos han ido achicando y ocultando tras las mascaras y creando cuentos alrededor de nuestra vida, algunos parecidos a Caperucita Roja, otros más crueles aún.

La vida es como un cuento y lo increíble es que cada uno de nosotros elegimos el tema del cuento, los personajes, la banda sonora, los tiempos, el argumento y por supuesto el final. Vamos añadiendo pequeños detalles que a veces hacen del cuento de nuestra vida una historia aterradora, llena de miedo y ansiedad, al inventar escenas que nunca suceden pero que nos hacen experimentar el mismo terror que si estuviera sucediendo realmente.

¿Cuándo fue la última vez que inventaste un capitulo de tu vida que no te gustó? ¿Qué quitaste o pusiste de más? ¿Podías haber elegido otra historia? ¿Quién te acompaña en tu cuento? ¿Es un cuento de miedo, triste, iracundo… o feliz?

Cuando te des cuenta de que tu eres el dueño de tus pensamientos, de tus emociones y de tus acciones, no tendrás que preocuparte de lo que haces como profesión, pues sabrás que tu esencia ha salido a luz y simplemente desempañarás el papel que tu quieres desempeñar. Así y sólo así, podrás ser dueño del cuento de tu vida, como caperucita roja.

Se tú… y colorín colorando, este cuento está empezando.

 

Pepe Cabello