Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre la importancia de confiar en uno mismo/a, aumentar la autoestima, o liderar nuestra propia vida. Pero ahora, en los tiempos convulsos que corren, estas cuestiones en torno al autocuidado se hacen aún más necesarias.

De hecho, el Banco de España alerta de que los problemas de salud mental, como son la depresión, la ansiedad y el aislamiento, “han aumentado de forma generalizada para todos los grupos de población” por la pandemia de Covid-19. Por eso, ahora más que nunca, debemos prestarnos atención, y hacer lo posible por mejorar nuestra calidad de vida.

Aquí os dejamos tres sencillos pasos para alcanzar ese objetivo:

1. Regalarse tiempo

En ocasiones nos sentimos “egoístas”, o incluso culpables, por dedicarnos algo de tiempo a nosotros/as mismos/as y a nuestro autocuidado. Y es que tenemos la mala costumbre de centrar casi toda nuestra atención o bien en los demás, o bien en la resolución de problemas y tareas pendientes.

Esta idea parece acrecentarse aún más en tiempos de pandemia, cuando todas esas dificultades son aún mayores y más numerosas. Además, cada vez hay un uso más excesivo, u obsesivo por decirlo de otra manera, de las nuevas tecnologías, lo cuál repercute inevitablemente en nuestra calidad de vida.

En este sentido, María Guerrero, psicóloga experta en tecnología y familia de Qustodio, afirma que “el aumento de horas en casa y la falta de socialización y actividad física en el exterior, han provocado que haya un aumento de uso de las pantallas y son grandes responsables de este problema”.

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Por todo ello, debemos procurar destinar más tiempo al autocuidado, así como a hacer alguna actividad que nos apasione y nos haga salir de las pantallas. Es más, un estudio sobre las pasiones, realizado por Hubside en colaboración con Ipsos, revela que los españoles consideran que las aficiones son imprescindibles para la felicidad. Concretamente, el 99% asegura que tener al menos una pasión es esencial para ser feliz (67%) y desconectar de la rutina diaria y liberar estrés (80%).

2. Abrazar las imperfecciones

Una de las fórmulas secretas del autocuidado es la aceptación de uno/a mismo/a. No obstante, es recomendable ser tolerantes tanto con nuestro errores como con nuestras imperfeciones; situarnos frente al espejo y recordarnos lo mucho que valemos; y, ¿por qué no? darnos algún que otro capricho para sentirnos más guapos/as o incluso ponernos lencería sexy. Porque a fin de cuentas, cuanto mejor nos sintamos, mejor nos verán los demás.

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En relación a esto último, un aspecto clave en el bienestar personal es el bienestar sexual. Este es un tema que en muchas ocasiones resulta incómodo o se percibe como tabú, pero debemos acostumbrarnos a tratarlo con mayor normalidad, y a darle la importancia que merece.

Así, os proponemos dedicar tiempo a vuestro cuerpo, a mimarlo y estimularlo con o sin compañía, con la ayuda por ejemplo de juguetes sexuales como dildos, o con el abanico inmenso de posibilidades que cada vez más ofrecen los sex shop online. Todas estas son formas de autocuidado que nos pueden ayudar a conocernos mejor, y por consiguiente, a mejorar nuestra autoestima.

3. Adoptar una mirada positiva

Las profesoras de Psicología y Pedagogía de la Universidad CEU San Pablo, Gema Pérez Rojo y Cristina Noriega, señalan que “no necesitamos superhéroes, necesitamos personas que aprendan, se adapten y crezcan”. Es en este punto donde toma peso la resiliencia, una habilidad que ha demostrado ser clave en el bienestar psicológico de las personas y su autocuidado.

Esta capacidad para adaptarse a las situaciones adversas y observarlas desde un prisma positivo es algo por lo que Cuentamealgobueno lleva años apostando. Y que ahora, en plena pandemia del Covid-19, se convierte en una necesidad.

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Sin embargo, adoptar esta postura requiere de constancia y fuerza mental. Para lo que Pérez y Noriega aconsejan poner el foco en una serie de puntos en torno al autocuidado.

Como mantener hábitos saludables, crear rutinas, centrar la atención en los valores esenciales, ver las situaciones como retos y ser persistente y aprender de los errores.

Las expertas también proponen aprender a identificar, comprender y manejar las emociones, identificar cuáles son los puntos fuertes de cada uno y qué aspectos hay que mejorar y aceptar que hay cosas que podemos controlar y otras no.

CAB/AR