España lidera científicamente la misión FLEX de la Agencia Espacial Europea y aporta tecnología a los dos satélites y al lanzador Vega-C

Europa afronta esta madrugada uno de los lanzamientos más relevantes del año para la observación de la Tierra con la puesta en órbita de los satélites FLEX y Copernicus Sentinel-3C, dos misiones que permitirán mejorar el conocimiento sobre la salud de los océanos, la vegetación, el clima y los grandes sistemas ambientales del planeta.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha lanzado la madrugada de este lunes al martes los satélites FLEX y Copernicus Sentinel-3C a bordo de un cohete Vega-C desde el puerto espacial europeo de Kourou (Guayana Francesa)

Mientras FLEX estudiará por primera vez a escala global la fluorescencia que emiten las plantas durante la fotosíntesis para evaluar su estado de salud, Sentinel-3C reforzará la observación de océanos, continentes, hielo y atmósfera, detalló la ESA. El despegue se inició a las 03.21 horas.

La misión FLEX (Fluorescence Explorer) constituye la octava misión Earth Explorer de la ESA y ha sido diseñada para detectar una señal prácticamente imperceptible para el ojo humano: la fluorescencia emitida por las plantas durante la fotosíntesis.

Mediante un avanzado espectrómetro de imagen, el satélite medirá desde el espacio las variaciones de esa señal para determinar el estado fisiológico de la vegetación en todo el planeta.

Los científicos esperan que los datos permitan conocer con mayor precisión cómo responden bosques, cultivos y ecosistemas a fenómenos como la sequía, la escasez de agua o las olas de calor. Además, la misión aportará información clave sobre la absorción de carbono por parte de la vegetación y sobre la interacción entre los ciclos del carbono y del agua, aspectos fundamentales para comprender la evolución del clima terrestre y los efectos del cambio climático, según la información facilitada por la agencia.

 

Fluorescencia vegetal

FLEX elaborará mapas globales de fluorescencia vegetal con una resolución de 300 metros y ofrecerá una nueva herramienta para estudiar el funcionamiento de los ecosistemas terrestres y sus intercambios con la atmósfera. La ESA considera que esta capacidad «abrirá una nueva ventana al estudio de la salud de la vegetación a escala planetaria».

Junto a FLEX viajará Copernicus Sentinel-3C, el tercer satélite de la familia Sentinel-3. Al igual que sus predecesores, está equipado con instrumentos destinados a medir de forma sistemática océanos, tierras emergidas, hielo y atmósfera.

Sus observaciones sirven para alimentar los servicios europeos de monitorización ambiental, mejorar las previsiones meteorológicas y reforzar el conocimiento de los procesos físicos que afectan al planeta.

Ambos satélites desempeñarán misiones complementarias. Una vez en órbita, FLEX operará en coordinación con un satélite Sentinel-3 para combinar información sobre la vegetación con datos relativos a nubes, aerosoles, vapor de agua, temperatura de la superficie terrestre y cobertura del suelo. Esta combinación permitirá obtener una visión mucho más completa del estado de los ecosistemas y de su evolución en el tiempo.

 

Liderazgo español

España lidera científicamente FLEX a través del profesor José Moreno, catedrático de Física de la Tierra de la Universitat de València, quien ejerce como investigador principal de un proyecto desarrollado durante más de una década y en el que participan equipos científicos de numerosos países, informó este lunes el Ministerio de Ciencia.

Según fuentes ministeriales «este liderazgo sitúa a España en la primera línea de la investigación internacional sobre observación terrestre y demuestra la capacidad de la comunidad científica nacional para coordinar misiones espaciales de referencia dentro de la ESA».

El protagonismo español se apoya además en la participación de la Agencia Espacial Española (AEE) y en una amplia red de universidades, centros de investigación y empresas del sector espacial.

En FLEX participan más de 30 empresas y entidades tecnológicas españolas, según Ciencia. Entre ellas figuran Crisa, responsable de sistemas electrónicos asociados al instrumento científico principal; GMV, que participa en simuladores, software y segmento terreno; HV Sistemas, encargada de equipos de integración y verificación; AlterTechnology, especializada en componentes electrónicos; y Thales Alenia Space España, suministradora de distintos sistemas de comunicaciones y transmisión de datos.

La presencia española se extiende igualmente al satélite Sentinel-3C. Airbus Defence and Space España es responsable del radiómetro de microondas MWR, mientras que Crisa desarrolló electrónica para varios instrumentos. Asimismo, Sener aportó mecanismos de precisión; Arquimea, elementos para el control térmico; y GMV participa en actividades relacionadas con operaciones, planificación y software de misión. Thales Alenia Space España proporciona diversos equipos electrónicos y sistemas de comunicación.

 

 

Equipamiento del cohete

España también desempeña un papel relevante en el propio cohete Vega-C que llevará los satélites al espacio. Empresas nacionales participan en sistemas esenciales para la navegación, la aviónica y las operaciones del lanzador, así como el sistema de navegación Naviga/VNE y sistemas y software asociados a las operaciones desde tierra.

Según datos del Ministerio de Ciencia, la ESA ha adjudicado cerca de 100 millones de euros en contratos vinculados a FLEX, Sentinel-3C y Vega-C a empresas y entidades españolas, reflejo del creciente peso de la industria espacial nacional en los programas europeos.

El despegue se produjo a las 03.21 horas, Sentinel-3C se separó del Vega-C a las 04.21 horas y FLEX a las 05.17 horas. Con ello culmina un lanzamiento que combina ciencia, tecnología e industria y que sitúa a España entre los principales protagonistas de una de las grandes misiones europeas de observación de la Tierra.

«España, además de participar como contribuyente de la ESA, lidera científicamente una de sus misiones, aporta tecnología a los dos satélites del lanzamiento y al lanzador europeo, y moviliza capacidades de universidades, centros de investigación y empresas espaciales nacionales», concluyó el Ministerio de Ciencia.

 

En portada: El satélite Fluorescence Explorer (FLEX) durante su montaje en Cannes (Francia) | Foto de la ESA.

CAB/DR.

Fuente: Agencia Servimedia.