20161010-3-claraboya-concrecionesLa apertura es total, por mucho que las APARIENCIAS nos ofusquen. De pronto vemos un monumento, un líder, una persona o un acontecimiento, y ahí nos detenemos. Craso error de incalculables consecuencias.

El reciente premio Nobel de Física ilustra el horizonte. Un sinfín de circunstancias (Frio, calor, distancia, luz, ondas…), modifican de manera incesante la colocación y funciones de las partículas; creando FORMATOS pasajeros, las “fases topológicas”, portadoras de sus momentos funcionales.

Serán interesantes las aplicaciones derivadas de la PARTICIPACIÓN humana en dichas variaciones. El conjunto de las funciones cerebrales también está inmerso en ese fondo cuántico; con la fascinante particularidad de la labor personal. Esa especie de plus superpuesto al determinismo.

¿En qué fases concretas colaboramos? Pasado, presente y futuro, reúnen sus efectivos. Algún grado de LIBERTAD avizoramos, como testigo de las presencias individuales; asumidas, ignoradas o despreciadas; pero creadoras de formatos funcionales.

El formato engendra influencias insoslayables, patentes, con algún REFLEJO de nuestra participación. Ahí estamos, en busca de cosas buenas; que tampoco está tan definidas como pudiera parecernos.

Crédito fotografía: Manuel Paul.