El Parlamento escocés anunció el pasado martes por la tarde que la moratoria existente sobre la controvertida técnica del fracking se podría convertir antes de que acabe el año en una prohibición total, informa la ONG Amigos de la Tierra.

El Gobierno Escocés ya disponía de una moratoria sobre la extracción de gas y petróleo desde enero de 2015, no obstante, tras el anuncio hecho por parte del ministro de Energía Paul Wheelhouse, todo apunta a que Escocia se sumará a la creciente lista de países y regiones que ya han prohibido esta nociva práctica extractiva dentro sus fronteras.

El martes 3 fue así un día de celebración entre las diversas comunidades que llevan 6 años luchando para frenar la práctica del fracking en Escocia.

En este sentido, Mary Church, portavoz de Amigos de la Tierra Escocia, una de las organizaciones principales en esta lucha, ha afirmado que «estamos presionando al Gobierno Escocés para que adopte un posicionamiento más comprometido, y apruebe de una vez por todas una ley que prohíba el fracking para siempre. Esto garantizaría la protección de todas las comunidades amenazadas por la industria, a la vez que enviaría un claro mensaje: no necesitamos nuevos combustibles fósiles».

Debate abierto en la sociedad escocesa

El debate del fracking ha calado en la sociedad escocesa. Un claro ejemplo fueron las más de 60.000 respuestas a la consulta del gobierno escocés sobre esta técnica, en la que el 99% de la población pidió su prohibición. Esta consulta obtuvo la mayor participación ciudadana que se ha visto en la historia de Escocia.

El Gobierno Escocés ha prometido que abrirá un espacio de debate en el Parlamento para dialogar y votar sobre la tan esperada decisión. En esta votación, que tendrá lugar próximamente, se espera que el Partido Laborista, los Verdes y los Demócratas Liberales se opongan abiertamente al fracking, y que muestren su apoyo a esta decisión.

En España, la mayoría de grupos en el Congreso sacó adelante una iniciativa en la que instaban al Gobierno a prohibir la técnica en marzo de 2016, que no llegó a aprobarse. No obstante, las cinco grandes empresas que lideraron el movimiento pro-fracking en España (BNK, Heyco, R2 Energy, San Leon y la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi) han ido renunciando a sus concesiones, lo cual no es aún garantía de que en un futuro no demasiado lejano, el interés por perforar la geología española vuelva a la palestra, esperemos que no.