Continuamos conociendo más detalles sobre la quiropráctica de la mano de nuestro Patrocinador José de San Juan, del Centro Quiropráctico Tono Vital (Málaga).

El título que acompaña a este análisis es una afirmación de B.J. Palmer, fundador de la quiropráctica, cuya idea es que la salud está en nuestro interior, no es algo que podamos conseguir con algo externo, ya que la Inteligencia Innata, de la que hablamos el mes pasado, fluye de arriba hacia abajo y de dentro hacia afuera.

De arriba hacia abajo es lo mismo que decir que parte de la Inteligencia Universal a la Sabiduría Innata. De dentro hacia afuera significa que la salud se transmite desde el interior hacia el cuerpo físico a través del sistema nervioso con un mensaje inteligente o expresión de la Inteligencia Innata que los quiroprácticos denominan «el impulso mental».

El impulso mental.

Este mensaje inteligente marca la línea de división entre la medicina ortodoxa y la quiropráctica, pues según la primera, los nervios son sólo “cables” que transportan impulsos eléctricos nerviosos, sin información cualitativa, que se envían para que la célula responda según sea la función para la que esté programada.

Por su parte, la quiropráctica sostiene que las instrucciones que la Sabiduría Innata envía a través del sistema nervioso alojado en las vértebras a cada órgano y célula de nuestro cuerpo, contienen un mensaje inteligente. Así, podría definirse el impulso mental como una fuerza dirigida inteligentemente, un mensaje con sentido.

El Dr. en Quiropráctica Tobías Goncharoff afirma: «por mi experiencia, creo que los complejos mecanismos fisiológicos que pasan cada medio segundo en nuestro organismo, sólo pueden suceder si existe un impulso mental».

Con esta visión más filosófica o metafísica de nuestro organismo, es quizás más fácil entender por qué nuestro cuerpo enferma: no sólo por condiciones ambientales, físicas o hereditarias, también influye en nuestra condición física nuestras actitudes emocionales y mentales, nuestro estilo de vida y la dieta.

Más que la alimentación o el ejercicio, para la quiropráctica el componente más importante para lograr una salud perfecta es liberar nuestra columna vertebral de interferencias nerviosas y subluxaciones vertebrales.

Nuestros instrumentos nos dicen cuándo hay problemas en los nervios. El ajuste corrige el desplazamiento de la vértebra para quitar la presión sobre los nervios, que así pueden hacer su trabajo normalmente.
— B.J. Palmer.

Pero, ¿de dónde proceden estas subluxaciones? La respuesta de nuevo nos la da la Inteligencia Innata: cuando hacemos cosas en nuestra vida que no son la máxima expresión de esta Sabiduría Innata y además convertimos estas acciones en hábitos, es cuando el impulso mental va cargado con un mensaje de poca calidad, pobre o distorsionado, lo que se transmite por nuestros conductos bioquímicos, bioeléctricos o nervios físicos provocando la aparición de la subluxación.

De nuevo el Dr. el Quiropráctica Goncharoff nos explica esta situación: «tan sólo por el hecho de que haya llegado el impulso nervioso a la célula, no quiere decir que la intención de la Inteligencia Innata haya sido transmitida. Así como el cuerpo entero y las neuronas se regeneran cada siete años, el aparato digestivo se regenera cada dos años. El sistema nerviosos es el que controla dicha regeneración. Hay pacientes que dicen tener una úlcera en el intestino delgado (duodeno) desde hace dieciocho años. ¿Cómo puede ser, si ese sistema cambia cada dos años? La respuesta es que cada dos años se le va replicando la úlcera en una úlcera nueva, porque había una subluxación o interferencia en el sistema nervioso y el mensaje o impulso mental no llegaba con claridad. Si no hay interferencia, el cuerpo se regenera con buena información y se regenerará sano, porque “Salud” es el mensaje original que lleva nuestra Inteligencia Innata».

Ciclo del Imperdible.

El ciclo del imperdible es una forma de representar gráficamente el objetivo del cuidado quiropráctico:

El mensaje o impulso mental parte del cerebro y va a todos los tejidos del cuerpo, luego vuelve en forma de respuesta del tejido al cerebro para reportarle la información. Si durante ese recorrido, el nivel motor o el sentido encuentra alguna subluxación, la Inteligencia Innata no podrá expresarse con todo su potencial.

Los doctores en quiropráctica como José de San Juan, de Málaga, son profesionales especialistas en detectar y corregir estas subluxaciones vertebrales para que se dé la plena comunicación entre el cerebro y todos los tejidos del cuerpo.

El Trío de la Vida.

Además de la Inteligencia Innata, se requieren otros dos elementos fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo y alcanzar la plena salud: Energía y Materia.

En quiropráctica, la fuerza es Energía y la Materia las partes del cuerpo o herramientas adecuadas para realizar cualquier trabajo. Así, Inteligencia Innata, Materia y Energía conforman el trío de la vida.

El quiropráctico Terry Rondberg sostiene que el orden correcto de atención ante interferencias sería 1º la quiropráctica, 2º los medicamentos y 3º la cirugía: «el propósito del cuidado de la salud debería ser permitirle a la sabiduría del cuerpo curar, sin interferir en el proceso. Cuando usted al comienzo usa sustancias químicas o procedimientos quirúrgicos, está interfiriendo con la Inteligencia de su cuerpo y las funciones de curación antes de saber si la sabiduría de su cuerpo es adecuada para corregir el problema. La sabiduría enseña que uno debe empezar el proceso de curación con un cuidado conservador que no cause efectos secundarios».

Nosotros elegimos: salud o enfermedad.

Según el Dr. Martín Ochoa, psicólogo y astrólogo evolutivo, «estamos acostumbrados a culpar a otros de nuestros males y enfermedades y de todo lo que nos sucede, pero no asumimos que nosotros somos los únicos creadores responsables de nuestra vida. Responsables, pero no culpables. La responsabilidad no es una carga. Se define como la respuesta habilidosa a una necesidad. Cuando uno asume la responsabilidad, todo cambia».

Somos responsables de nuestra salud, tenemos el poder de elegir en cualquier momento presente el punto de vista de nuestra vida, cómo deseamos vivir una determinada enfermedad y si deseamos vivir del lado de la salud o de la desarmonía.

«Enfermedad y salud son sólo el reflejo de nuestros hábitos y creencias. Una terapéutica, cualquiera que sea, no puede transformar el panorama global de la enfermedad. Sólo la adquisición paulatina de una conciencia responsable puede lograr cambios integrales que modifiquen de manera importante los hábitos de vida, el único camino para lograr la salud», afirma Jorge Carvajal, médico bioenergético.

«El cáncer, —prosigue Carvajal— , es una enfermedad degenerativa, un desorden celular en el que las células no se reconocen, por eso el sistema inmunológico se cae. Esto es una representación de lo que sucede también con nuestro cuerpo emocional cuando no se reconoce. En cambio, una vida vivida sabiamente es una vida coherente. Cuando sentimos algo y no lo juzgamos, estamos siendo coherentes; cuando nuestros valores no entran en fricción con nosotros mismos, estamos siendo coherentes. La coherencia interna es hacer lo que sientes, dices y piensas».

La crisis o enfermedad surge cuando no estamos plenamente donde tenemos que estar, en el tiempo presente, y cuando dejamos que es médico interno que cada uno posee sea guiado desde fuera.

Estamos acostumbrados a responder a tratar los síntomas en cuanto surgen: si nos resfriamos, tomamos pastillas; si engordamos: pastillas para adelgazar; si estamos cansados: pastillas para dormir. Pastillas, pastillas, pastillas… hemos creado una sociedad medicalizada, en la que hemos dejado la responsabilidad sobre nuestra propia salud en manos del médico o los medicamentos.

«La gente cree que algo de fuera cambiará algo de dentro… si se enciende el piloto indicador del aceite del coche, ¿qué hará Vd.? ¿ir a la gasolinera más cercana o desconectarlo para no verlo? Si a Vd. le duele la cabeza, ¿buscará la causa y la corregirá o tomará un calmante y asumirá que el problema se ha terminado porque el síntoma se ha aliviado?… El cuerpo saber cuándo curar, cómo curar y cuándo parar de curar y volver al mantenimiento», dice Terry Rondberg.

La quiropráctica es una disciplina holística que entiende mente, cuerpo y espíritu como algo inseparable en el proceso de curación. No trata los síntomas, sino que busca las causas de la enfermedad, viendo la salud como un proceso, no como un estado que se consigue un día y ya está.

Por ello, B. J. Palmer decía «la salud es algo que creamos desde dentro» y no una cosa que nos llegue desde el exterior, de la mano de un médico, una medicina o un quiropráctico. De hecho, los doctores en quiropráctica no curan, sirven de mediadores para facilitar el proceso de curación, para que el poder del cuerpo sane el cuerpo.

Palmer también decía «debemos estar seguros de que el cuerpo puede hacer todo aquello para lo que fue diseñado. Las interferencias no son un estado natural del organismo».

Fuentes:

  • Libro “Quiropráctica. El método de salud natural que cuida de tu sistema nervioso y tu equilibrio corporal”, de Elisabet Bonshoms.
  • Crédito 1ª fotografía: Freepik.

Este artículo positivo ha sido patrocinado por:

Tono Vital – Centro Quiropráctico de Málaga – http://tonovital.es.

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