En este mes de marzo, la Etiqueta Ecológica Europea (EEE), también conocida como “Flor Europea” (por el logotipo que utiliza) cumple 25 años desde su creación en el año 1992, como un instrumento de aplicación voluntaria que la Unión Europea creó en 1992 en el marco del V Programa de Acción Comunitaria en Materia de Medio Ambiente (PACMA).

Los objetivos de la etiqueta ecológica son promover el uso de productos y servicios más respetuosos con el medio ambiente, en comparación con otros de su misma categoría, y ofrecer a usuarios y consumidores una información exacta y fiable sobre las características ecológicas del producto o servicio.

A día de hoy la etiqueta ecológica de la Unión Europea está sometida a un estricto control de la condición física dentro del marco de la plataforma REFIT. En el mercado se pueden encontrar actualmente más de 39.000 productos y servicios con la etiqueta ecológica de la Unión Europea.

 

 

El pasado mes de febrero, la Comisión Europea publicó dos Decisiones que afectan a dos de las categorías de productos actualmente en vigor y a sus criterios: los alojamientos turísticos y los revestimientos de madera.

Alojamientos turísticos.

La nueva Decisión aprobada es la (UE) 2017/175 de la Comisión de 25 de enero de 2017, relativa al establecimiento de los criterios de la etiqueta ecológica de la UE para el alojamiento turístico, con la que se quiere reflejar las características comunes a los servicios de alojamiento turístico y de camping, agrupados ahora en única categoría llamada “alojamiento turísitico” compartiendo los criterios de la categoría.

Los criterios revisados tienen por objeto promover la utilización de fuentes de energía renovables, el ahorro de agua y energía, disminuir la cantidad de residuos generados y en general mejorar el medio ambiente local.

Estos criterios, junto con los requisitos de evaluación y verificación correspondientes, deben ser válidos durante un período de cinco años a partir de la fecha de notificación de la Decisión, teniendo en cuenta el ciclo de innovación de esa categoría de productos.

Revestimientos de madera, corcho y bambú.

El otro grupo grupo de productos creado es el denominado «Revestimientos para suelos de madera, corcho y bambú» (Decisión 2017/176 / CE) que, según publica el Diario Oficial de la Unión Europea, sustituye al anterior de «Revestimientos de Suelos de Madera».

Los nuevos requisitos tendrán una validez por un periodo de seis años y exigen que las maderas vírgenes, corcho, bambú y ratán en productos terminados procedan de bosques certificados y gestionados de forma sostenible. Además, la Comisión Europea también ha decidido incorporar medidas que garanticen un bajo consumo de energía en el proceso de fabricación.

Estos nuevos criterios indicen de forma drástica en la limitación de compuestos orgánicos volátiles (COVs) y prohíben el uso de retardantes de llama y productos químicos nocivos, como logro para garantizar la seguridad de los consumidores.

Esta medida se trata de un paso más en el continuo trabajo que se realiza desde la Unión Europea para proveer a empresas y consumidores de una etiqueta ecológica que promueva el consumo y la producción sostenible.

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