Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

Hoy, 17 de octubre, se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, una oportunidad para reconocer el esfuerzo y la lucha de las personas que viven en la pobreza, una ocasión para que den a conocer sus problemas y un momento para que ellas mismas sean las primeras en luchar contra la pobreza.

Desde Cuentamealgobueno queremos aportar nuestro granito de arena para ayudar en primer lugar a recordar el sinsentido de que, en pleno siglo XXI, continúe habiendo millones de personas que vivan en situación de pobreza y, en segundo lugar, a que tomemos conciencia de que realmente vivimos en un mundo de abundancia, el universo es abundante, la vida es un regalo, nuestra madre Tierra es una joya que nos provee de todo lo que necesitamos y cuyos recursos, gestionados desde el amor, no desde la avaricia y el egoísmo, harían que vivíeramos en un verdadero paraíso terrenal.

¿Qué nos impide que esto sea una realidad? ¿por qué millones de personas viven en la pobreza más extrema? ¿qué podemos hacer al respecto? –> Te invito a que participes dando tu opinión en los comentarios de este post…

No está mal por tanto que dediquemos, al menos un día al año, a reflexionar para ello.

Origen del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

El padre Joseph Wresinski, precursor del Día para la Erradicación de la Pobreza. Foto: Wikimedia Commons.

El padre Joseph Wresinski, precursor del Día para la Erradicación de la Pobreza. Foto: Wikimedia Commons.

Hace ya 30 años, el 17 de octubre de 1987, el padre Joseph Wresinski hizo un llamamiento para luchar contra esta lacra, animando a conmemorar el Día Mundial para la Superación de la Pobreza Extrema.

“Allí donde hay personas condenadas a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados.
Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado”.
— Padre Joseph Wresinski

Ese día, más de cien mil personas se congregaron en la plaza del Trocadero, en París, donde en 1948 se había firmado la Declaración Universal de Derechos Humanos, para rendir homenaje a las víctimas de la pobreza extrema, la violencia y el hambre.

Los allí reunidos proclamaron que la pobreza es una violación de los derechos humanos y afirmaron la necesidad de aunar esfuerzos para garantizar su respeto. Cinco años después la Asamblea General, inspirada en ese llamamiento, declaró el 17 de octubre como el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Estos principios están inscritos en una losa conmemorativa que se descubrió aquel día y de la que se han hecho replicas en otras partes del mundo, incluida una ubicada en el jardín de la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Desde entonces, personas de toda condición, creencia y origen social se reúnen cada año ante estas placas para renovar su compromiso y mostrar su solidaridad con las personas en situación de pobreza.

En su resolución 47/196, la Asamblea General invitó a todos los Estados a que dediquen el día a presentar y promover, según proceda en el contexto nacional, actividades concretas de erradicación de la pobreza y la indigencia. La resolución también invita a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales a que ayuden a los Estados, cuando estos lo soliciten, a organizar actividades nacionales para la conmemoración del Día, así como a que el Secretario General adopte las medidas necesarias por el éxito de esta conmemoración.

Responder al llamado del 17 de octubre a poner fin a la pobreza: una vía hacia sociedades pacíficas e inclusivas

El tema de la conmemoración de este año nos recuerda la importancia de la dignidad, de la solidaridad y de escuchar a las personas más desfavorecidas. El Compromiso de Acción pone de manifiesto estos valores para luchar y acabar con la pobreza. Estos son también evidentes en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que fija la erradicación de la miseria como el objetivo fundamental y obliga a todos los países a eliminarla, mediante estrategias que garanticen el ejercicio de todos los derechos humanos y aseguren que no se deja a nadie atrás.

La importancia de sensibilizar al público, de la voz y de la participación activa de las personas que viven en la pobreza se reconoce a la vez en el texto de la misma Agenda y en el proceso de las consultas conducidas por las Naciones Unidas que han garantizado que las preocupaciones y prioridades de millones de pobres sean escuchadas y tomadas en cuenta. Su participación activa es esencial para el éxito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Participación de las personas en situación de pobreza

La ONU insta a la plena participación de las personas en situación de pobreza, especialmente en las decisiones que afectan a sus vidas y a sus comunidades, «debe ocupar un lugar central en las políticas y en las estrategias para un futuro sostenible. De este modo, podemos garantizar que nuestro planeta y nuestras sociedades presentes y futuras respondan a las necesidades y a las aspiraciones de todas las personas, y no solamente a las de algunos privilegiados.

Por tanto, resulta especialmente apropiado que el tema—elegido por la Organización de las Naciones Unidas tras consultar a personas que viven en situación de pobreza y a organizaciones de la sociedad civil—reconozca que todas las personas deben unirse para acabar con la pobreza y la discriminación, para construir un futuro sostenible en el que se satisfagan las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas».

La pobreza, un problema de derechos humanos

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, a nivel mundial, más de 800 millones de personas aún viven con menos de 1,25 $ al día y muchos carecen de acceso a alimentos, agua potable y saneamiento adecuados.

«En un mundo caracterizado por un nivel sin precedentes de desarrollo económico, medios tecnológicos y recursos financieros, es un escándalo moral que millones de personas vivan en la extrema pobreza», tal y como se asegura en el prefacio sobre Los Principios Rectores sobre la Extrema Pobreza y los Derechos Humanos.

La pobreza no es solo una cuestión económica. Por ese motivo, debemos dejar de observarla exclusivamente como una falta de ingresos. Se trata de un fenómeno multidimensional que comprende, además, la falta de las capacidades básicas para vivir con dignidad.

La pobreza es en sí misma un problema de derechos humanos urgente y es a la vez causa y consecuencia de violaciones de los derechos humanos, pues se caracteriza por vulneraciones múltiples e interconexas de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y las personas que viven en ella se ven expuestas regularmente a la denegación de su dignidad e igualdad.

Reducir la pobreza y erradicarla es por tanto una obligación de todas las sociedades

¿Qué podemos hacer nosotros?

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